Fue a agradecerle a Santo Toribio Romo por salvarle la vida en el desierto de Arizona. Cuando entró a la iglesia de Jalostotitlán se percató que el santo no se parecía al hombre que le dio agua.

Escrito por Mikail Delacroix

(Las Cruces Nuevo México, EUA) Vive en la frontera entre México y Estados Unidos, es miembro del taller literario (Pizca a las 6:30) Colaborador de la revista Arenas Blancas de la Universidad Estatal de Nuevo México. En el 2013, publicó el libro de micro-ficción Memorias de un Camaleón. Su trabajo aparece en diferentes revistas literarias y en antologías como: "Al este del Arcoíris"(New Jersey, 2011) Cursó la Licenciatura en Estudios Chicanos y Maestría en Literatura Hispanoamericana en la Universidad Estatal de Nuevo México.

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