El truco

(Fervor de Buenos Aires – Edición de 1969)

Cuarenta naipes han desplazado la vida.
Pintados talismanes de cartón
nos hacen olvidar nuestros destinos
y una creación risueña
va poblando el tiempo robado
con las floridas travesuras
de una mitología casera.
En los lindes de la mesa
la vida de los otros se detiene.
Adentro hay un extraño país:
las aventuras del envido y del quiero,
la autoridad del as de espadas
como don Juan Manuel, omnipotente,
y el siete de oros tintineando esperanza.
Una lentitud cimarrona
va demorando las palabras
y como las alternativas del juego
se repiten y se repiten,
los jugadores de esta noche
copian antiguas bazas:
hecho que resucita un poco, muy poco
a las generaciones de los mayores
que legaron al tiempo de Buenos Aires
los mismos versos y las mismas diabluras.

Jorge Luis Borges. Fervor de Buenos Aires, Buenos Aires, Emecé Editores, 2007.

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Reflexión:

En Fervor de Buenos Aires (1923), Borges se propone hacer una radiografía de su ciudad natal. En este poema en especial, lo hace desde las costumbres de sus habitantes. Es así como se aleja de calles y atardeceres, para centrarse en una práctica cultural.

El truco, es un juego tradicional de la Argentina, como también del Uruguay y de otros países latinoamericanos como Costa Rica. Se caracteriza por ser de tradición criolla y por la picardía y astucia de sus jugadores, reconocidos por su habilidad para mentir y arriesgarse. El truco ha estado tradicionalmente al servicio de aquellos que persiguen una especie de suerte, recurriendo a todo tipo de argucias siempre validas dentro del sistema de valores que se instaura sobre la mesa de juego.

«Cuarenta naipes han desplazado la vida.
Pintados talismanes de cartón
nos hacen olvidar nuestros destinos
y una creación risueña
va poblando el tiempo robado
con las floridas travesuras
de una mitología casera».

Para Borges, como lo menciona en un artículo titulado «El Truco» incluido en su libro Evaristo Carriego (1930), la práctica de este juego despierta en sus compatriotas un sentir primitivo y antepasado, capaz de «criollizar» a quien lo juega. Según expone el mismo autor en Inquisiciones (1925), el truco sumerge a los jugadores en una realidad propia, «juegan de espaldas a las transitadas horas del mundo», inaugurando así un nuevo país.

«En los lindes de la mesa
la vida de los otros se detiene.
Adentro hay un extraño país…».

Más allá del juego en sí, se podría decir que este poema es una alegoría del tiempo cíclico, siendo el truco tan solo metáfora del pasado que es a un mismo tiempo presente. En este poema, Borges recurre a los postulados de Parménides y Zenón de Elea, acerca de que el tiempo no esta hecho de instantes individuales, sino que es una argamasa homogénea, única, compacta. Es así como «las alternativas del juego se repiten y se repiten», porque cada baza dentro de este juego, es ya antigua, ya jugada, ya pensada, ya vivida por otros quienes «legaron al tiempo de Buenos Aires los mismos versos y las mismas diabluras». El jugador de hoy, es a su vez, todos los jugadores, sin más pasado, sin más presente que un tiempo único y compartido, indivisible, cíclico, constante.

Será esta idea metafísica de la identidad sobre el tiempo, lo que llevará a Borges a redimir este juego, negando que sea de «dudoso valor» aunque en Inquisiciones (1925), dirá que el truco es adicto a las formas tradicionales, tan rememorativo que es una mera costumbre, ya integrada al propio juego.

El truco, le permite a sus jugadores vivir en el presente instancias idénticas a otras vividas en el pasado,  reflejadas en las «antiguas bazas» que se copian de generación en generación. Por lo tanto, el juego anula el fluir del tiempo, creando así una especie de eternidad.

Escrito por Javier Arias

Javier Andrés Arias Bernal (Bogotá, 1993). Periodista y comunicador social de la Universidad Central. Ha publicado crónicas en medios como El Espectador, Cartel Urbano, Confidencial Colombia y The End Magazine, entre otros. Escribe reflexiones sobre cine y poesía en su blog Yoaltero.com. Actualmente es estudiante de la Maestría en Escrituras Creativas de la Universidad Nacional de Colombia.