El Amazonas está más cerca de
lo que las llantas giran a un lugar que desconocemos
está en mi patio

y ese espacio en donde dejo mi almohada

entre el recuerdo de Japón y las tardes
esperando entrar a tu casa
con un esquite en la mano.

No recuerdas que te dije

La muralla china puede verse
desde el punto más alto de la ciudad
y subiste a un monumento sin
que nadie te viera
ni el chino que imitaba a Hokusai

al otro lado de la barda

(la muralla china, con un halo de smog
rosáceo como oro urbano y vaporoso)

si te paras de puntitas, tal vez
logras dar batalla
Guerreros como fichas rojas
que escurren
sobre el piso de supermercado

mientras el bip bip de la caja registradora
fractura el pie de otro más

Nunca he ido a Japón, ni al Amazonas o
China

pero he visto
lo que son en tapa dura
y he soñado selvas ideales
resecas en las que cada persona
tiene un árbol, y lo corta con los dientes
como ese salami kirkland que ma compró

y sabe tan bien

si un mutilado de guerra une su carne
a su caballo

tal vez sobreviva y sea perfecto

Escrito por Mónica Hernández

Nació en 1994, y es egresada de Letras Hispánicas en la Universidad de Guadalajara. Ha colaborado en revistas como Pliego 16 de la Fundación para las Letras Mexicanas, Metrópolis y La Cigarra, así como en el blog Transtierros. Le encanta dar paseos al aire libre, soplar dientes de león y ver memes de perritos gordos. Sus textos derivan de otros textos de naturalezas diversas o muertas. Sueña con tener una cabaña en el bosque algún día, y huir de todos ustedes de una vez por todas.