Erick Pohlhammer (Santiago de Chile, 1955) es un reconocido poeta chileno perteneciente a la llamada generación del ochenta. En poesía, ha obtenido los premios Pablo Neruda (1993) y Municipal de Santiago (2008), entre otros reconocimientos. A diez años de su último libro inédito –Vírgenes de Chile (Bordura, 2007)– retorna a la escena literaria con Bajo la influencia de la poesía (Libros del Amanecer, 2017), libro que estará disponible en librerías chilenas a partir de septiembre del presente año. En este, reúne sus poemas escritos entre los años 2015 y 2017, lapso que coincide con su nueva etapa de creación frente al mar, tras radicarse en el balneario chileno de Concón, cumpliendo así con el mandato de su escritura: «(…) soy un surfista del oleaje interior».

Su poesía es una exquisita combinación de música e imagen y sutileza e ironía en el lenguaje; este poemario se pasea con facilidad y maestría por el pop, los temas políticos y sociales, el fútbol, la amistad, la ciudad, la vida interior y la espiritualidad.

Dijo Enrique Lihn sobre su obra: «Pohlhammer evoca el dolce stil novo italiano y la lucidez simple del zen».

A continuación, como adelanto, tres poemas de Bajo la influencia de la poesía de Erick Pohlhammer.

 

El último beso del verano

bello como un gol de último minuto
ella es mucho más bella sin embargo
que un gol de último minuto

o como el último beso que nos dimos
el último día del verano
–gol olímpico–

                                               fue un beso interminable

                                               pero igual terminó

preciosa amiga mía

                                          a orilla del mar

de solo recordarlo

        me quedan inflaaaaaando

                                                    las redes

                                                                      del

                                                                              alma.

 

Rat’s race

No corras la ruin carrera irrisoria
Roñosa      (sarnosa)
Irritable de las ratas

                                                     /rapidísimas

Robará la música de tu alegría interna.
Te
Hará creer que la felicidad está al final del camino
Y hará
Olvidar que el camino es la música y la meta.
Ten una meta –si te place–
Pero que la meta no mate
El libre disfrutar  de cada  paso de la ruta.
La meta cuando no da vida mata
Sí, es como el adjetivo.
No corras la carrera irritable de las ratas.

Detén
Por ahora la locomotora monstruosa,

Disfruta
Cada instante con total conciencia del ahora

No corras la ruin carrera sarnosa irritable de las ratas

                                                                                                /competitivas,

Démonos ya por ganadores
Por elevar en un monte un volantín.

Considérese millonario don Mario

Considérese millonario don Mario.
Le compro su sonrisa en rayos de sol,
Su estilo único de andar es impagable
¿Cambiaría sus pupilas por dos minas de oro?
¿Le parece poco lo mucho que lo ama el viento?
¿Cuánto pagaría por sus elásticos pulmones
Que pueden compararse a un acordeón de lujo
Que producen el milagro de la música de la respiración?
Considérese millonario don Mario.

¿Se da cuenta del poder del darse cuenta?
¿Podría darse cuenta sin dicho poder?
El poder no le interesa (a mí tampoco)
Qué poder ni ocho cuartos
Ya poder caminar sin prisa por avenida Libertad

                                                                                       /o por Lota

Entrar a un bar a hablar barbaridades
Millonario es aquel a quien le sobran tres cosas:
Millonario es aquel a quien le sobra el tiempo
Millonario es aquel a quien le sobra espacio
Millonario es aquel a quien le sobra alegría

                                                                                   /para regalar

Igual yo deseo que le vaya bien en sus negocios
Ocio y negocio son muy buenos socios
Si quiere hacerse rico en dinero hágase rico
Pero ser rico en dinero no es ser millonario
Ser millonario es darse cuenta del regalo del sol
¿Cuánto pagamos por la luz del sol al mes?
¿Por la luz electrizante de las fantásticas estrellas?
¿Por la central de energía que está adentro de nosotros?
¿Por la piscina enorme del Océano Pacífico?
Yo no vendo ni una pestaña de estos párpados gloriosos
Ni por todo el oro que hay en todos los bancos del mundo.
Cantar bajo la ducha es una dicha incalculable
Cada oreja suya es una obra de arte
No se acostumbre jamás a escuchar sonidos y música
Su pura nariz es más artística
Que el Museo de Bellas Artes entero o un cuadro de Matta
Este mundo es de lata usted es de oriundo oro inmaterial
Considérese millonario don Mario
Por el mero hecho de existir.

 

Escrito por Cristián Guerra B.

Cristián Guerra B. (Valparaíso, Chile, 1982) es Periodista (UDP) y Máster en Edición (UAB). Ha colaborado en Editorial Candaya, Ril Editores, Lolita Editores y Erdosain Ediciones. Actualmente dirige la editorial y distribuidora Libros del Amanecer.