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En Hacia Yukahú (Zompopo, 2017) Ricardo Cabrera reescribe la historia desde la voz (y cuando digo voz, digo lenguaje, sangre, costumbres) de los vencidos: indios, negros, dominicanis. Y esta historia paralela llena de derrotas y escupitajos es la historia que queremos tapar con un dedo: la historia de aquellos que pisoteados desaparecieron, no solo físicamente, si no que cualquier evidencia de su existir ha sido (casi) borrada por los detentores del poder político y económico desde el fatídico día de 1492 en el que las botas y las espadas se sembraron en estas tierras.  Ricardo hace un ejercicio de relectura y reescritura de nuestro pasado (¿qué acaso no de nuestro presente?) a partir de piezas sueltas (personajes, sucesos) de la historia dominicana para construir una especie de dialogo con la historia latinoamericana y universal plagada también de vencidos y vencedores, de traidores y traicionados, de sangradas victorias y derrotas. A partir de personalísimos tonos y símbolos el poeta nos construye un espejo en el que (quizás) no queremos vernos. Hacia Yukahú es el inventario de lo perdido, de lo negado, de lo que somos.

-Texto de invitación a la lectura por Luis Reynaldo Pérez

 

Sangre versátil

Carga las pipas de manatí

Bachata tu noche con huellas canela

Todavía versan murciélagos las catedrales

Otra nota

Otro disfraz de cadáver

Soy los hedores de mi selva perdida

 

Punto.

No más cholula en tu escote Malinche

No màs mortaja  Mencia  a tus juegos Guarocuya

todavía

o todavía el asfalto no llega  a mi tinta

o  la mirada esquiva postrer  mártir

Ovando creó conventos  y  acicalo la agricultura

Todo el germen  de lo bucólico y  lo clerical

Son  una  sangre  originaria

La viruela te mató Malinche o el semen de la traición?

Noche triste te supervive cortésmente

Español, migaja  de la vieja Europa

Zapatilla vedada  del último gnosis

Siempre volarán como urracas  las mortajas

A ti Mencia de flores

Guarocuya de barro

No mencionemos  el oprobio  de  la  carie más oscura

Ovando

de quien podemos ver su estatua en la Plaza España

 

Dujo vs Catedral

Dos parcas tienen fotuto

Dos parcas tienen fotuto

Aurora milenaria que masticas  mi muerte

Llévame al hosannas  de la nausea

Dos parcas tienen fotuto

Dos parcas tienen fotuto

El diccionario de Adán no me lo dieron en la escuela

I speak uncle’s words

Dos parcas tienen fotuto

Dos parcas tienen fotuto

Prendo mi  mano a  la mano del río

Estrellas  ahorcarán mi flor de oro

Dos parcas tienen fotuto

Dos parcas tienen fotuto

Y de la noche los incendios del guamikena

Funden mis silbidos de bestia insurrecta

Vestirnos de pureza ante la sal del malecón

Lugar de llegada de todas las rameras

Abro mi libro de sapiencia

Inserto una queja de viento y sereno

No me asentaré en ningún rincón,                          aborrezco  mi pasado

 

Haijin de yuka

Moro en tus ojos

Calla  tu flor  perdida

iguanas  cabalgué

 

Máquina abstracta

Y para quebrar duda

Fluyes para estados

Pactas códigos arancel o querellas

En este punto,   cual anarcos  hundiendo torres

En lugar de guillotinas de zinc

La vela  besará libros

Más que nada pero siempre

Repetiré tu cárcel

Que aúlle el tintero

Que la boda sea larga

Pobre Cemí nadie le dijo que dios era blanco!

 

Ricardo Cabrera (Santo Domingo, República Dominicana, 1983). Ricardo ha publicado: ¡Siéntese pintura fresca! colección de poemas, incluido en Esto no es una antología: Palabras que sangran de El Arañazo Colectivo Literario (antología, Ediciones Ferilibro, Santo Domingo, 2012); Viñetas Ojepse (poemas, e-book, Luna Insomne Editores, 2013) y Hacia Yukahú, (poemas, The Zompopos Project, 2017). Sus textos aparecen en antologías, sitios webs y revistas nacionales e internacionales.

Escrito por Luis Reynaldo Pérez

Poeta, editor, gestor cultural y curador de arte dominicano nacido en Santo Domingo, República Dominicana en 1980. Ha publicado seis libros de poesía entre ellos Temblor de lunas (Santo Domingo: Ediciones de Cultura, 2012), ganador del Premio Nacional de Haiku 2001; Urbania (Santo Domingo: Editorial Funglode, 2013), con el que ganó el Premio Internacional Pedro Mir de Poesía 2012; y Ciudad que alucino (Madrid: Amargord Ediciones; 2016). Además publicó los poemarios infantiles Lunario (Santo Domingo: Alfaguara, 2014) y Día de lluvia (Santo Domingo: loqueleo, 2017). Compiló las antologías Material inflamable: 30 poetas dominicanos del siglo XXI (Santo Domingo: Editora Nacional, 2014); Sobre un costado del planeta: muestra de poesía dominicana 1970-1990 (Ciudad de Guatemala: Catafixia Editorial, 2015); y El futuro es ahora: 15 poetas dominicanos (1991-2002) (México: Revista Punto en línea # 67 (UNAM), 2017). Textos suyos han sido publicados en revistas nacionales e internacionales como Aurora Boreal (Dinamarca), Alhucema (España), Sieteculebras (Perú), Plesiosaurio (Perú), Casapalabras (Ecuador), Cráneo de Pangea (Ecuador) e incluido en antologías como A la garata con puño: poesía dominicana actual compilada por Ariadna Vásquez Germán para “Punto de Partida”, (UNAM, México, 2012); Cerezo en flor: Breve muestrario de haiku, compilada por Deidamia Galán (Ciudad de Guatemala: Letra Negra Editores/Ediciones Ferilibro, 2013); Zile a /La isla. Antología de jóvenes poetas haitianos y dominicanos, compilada por Ankhi Ken-Herou (Santo Domingo, 2016); Ni pena ni miedo. Homenaje a Raúl Zurita. (La galla ciencia, n. 7, España, marzo 2017); En tránsito. Antología de la cuentística dominicana actual (1970-2017). Selección y prólogo de NanChevalier. (Madrid: Amargord Ediciones, Colección Autores Dominicanos, 2017), entre otras. Ha sido parcialmente traducido al japonés, al francés, al inglés y al creole.