La mariposa que inventó los dedos

De labios del Viejo Oriente
nació la leyenda de la mariposa que inventó los dedos.
La historia cuenta que en un principio
los amantes podían tocarse sólo con la palabra.
La costumbre de usar guantes todo el tiempo
los había hecho olvidarse del tacto.
Un día estaban dos amantes jóvenes en un temprano bosque,
buscando hacer el amor diciéndose poemas.
De pronto una mariposa se posó en la piel de la mujer,
y la tocó tan profundo que la hizo ver en un segundo
todos los soles y las lunas que se han posado sobre la tierra.
La mariposa tocó también al novio,
y su tacto fue tan leve, tan exacto
que le recordó el olor del pecho de su madre
cuando lo amamantaba.
Ellos conocieron el poder de la mariposa
y lo buscaron en su propio cuerpo,
encontrando que su parte más frágil eran los dedos.
Desde entonces, todos los amantes lento se tocan
para no decir en voz alta la palabra amor.

Escrito por María Choza

Sinaloa, 1994. Poeta amante de la literatura infantil, la vainilla y el mar.