El cielo es demasiado azul

Cuando el lobo saca la primera pata,
cuando esa pata asoma por la puerta ya no es pata, es un roble
en cuyas ramas los pájaros incendian sus mutuas embajadas
y el cielo desfallece ante la erupción de esa peluda mampostería,
el cielo se pone tan abismal y turquesa que los pescadores quedan ciegos
y pierden las llaves de sus casilleros,
dando tumbos mientras cantan himnos de pánico
y así es como van dejando marcas azules por todo el mapa,
huellas para que los peritos desquiten su sueldo
y los mirones orbitando en la ionosfera puedan seguir con la cámara
y según lo dicta el diagrama,
bailar el mambo.

Cuando el lobo saca la segunda pata
ya no es pata sino pierna, y si usa calcetas, muletas o pantimedias,
eso ya es pregunta para los teólogos.

Escrito por Eduardo Padilla

Eduardo Padilla (Vancouver, 1976) es autor de Wang Vector (Ornitorrinco), Zimbabwe (El Billar de Lucrecia), Minoica (escrito en colaboración con Ángel Ortuño, publicado en la editorial Bonobos), Mausoleo y áreas colindantes (La Rana), Blitz (filodecaballos), Un gran accidente (Bongo Books) y la antología Paladines de la Auto-Asfixia Erótica (Bongo Books).