Título: Adentro tampoco hay luz
Autora: Leila Sucari
Editorial: Tusquets
Fecha de publicación: 2017

Fue una de las pocas veces que compré un libro sin tener referencias de la autora, la argentina Leila Sucari. Pero la referencia a la pubertad en la sinopsis me llamó. También me atrajo la siniestra portada. Para ser una primera novela, está muy bien. Tiene todas las características de una novela iniciática. ¿Y a quién no le gustan las novelas de crecimiento?
La narración no posee ninguna clase de adorno innecesario y refleja la voz de la protagonista, una chica entrando en la adolescencia. Se torna grotesca pero es graciosa y tiene gracia estilística: «Cuando llegue mamá se va a sorprender de lo brillantes que están los  azulejos. Parecen de hielo. Quedaron tan blancos que hasta puedo mirarme como si fueran un espejo. La abuela dice que soy un narciso y yo le agradezco. Aunque si fuera una flor creo que sería una de esas silvestres que crecen solas en el pasto». En una entrevista que le hicieron, Leila Sucari expresó lo siguiente acerca de ella: «No tiene que acatar las reglas de sus padres ni tiene referentes claros, entonces es puro descubrimiento y deseo».
En medio de las tumoltosas relaciones familiares, hay un rayito de luz, que son los animales a los que la protagonista se aferra. Primero se hace amiga de un chancho que traen a la casa con la intención de matar y después de una lagartija y decide hace un trabajo escolar sobre ésta.
A decir verdad, todos los personajes son interesantes: la abuela bruta y campestre, la prima mayor cochina y la madre hippie y su novio que no hace más que repetir mantras. Nadie empatiza con nadie y juntos, hacen un gran cóctel para una novela rural como ésta. No tiene que acatar las reglas de sus padres ni tiene referentes claros, entonces es puro descubrimiento y deseo.
Me pareció encontrar algún cliché en cuanto a los cambios hormonales de la protagonista, pero realmente disfruté leyéndola. No sucede mucho a nivel de trama, no hay un nudo marcado pero te mantiene entretenido.

Escrito por Denise Griffith

Es escritora y tiene un poemario publicado llamado Antojos de desorden con la editorial Escritor de la legua. Trabajó en librerías como Kel (libros en inglés) y el Ateneo Grand Splendid (una de las librerías más hermosas del mundo). Asistió al taller literario dictado por el escritor Luis Mey y colaboró en diversas revistas digitales como Suda la lengua, Revista Kundra, Revista Colofón, Soy Pensante, Oculta Lit, Digo Palabra Txt, Revista Cantera y El periódico de las señoras. Se desempeña como crítica de teatro para la página GEOteatral. Contacto: denise.elizabeth.g@hotmail.com