La persecución aumentó, caminaba de puntitas para acallar el  crujir de la madera. Ayer fue la última vez que salí del cuarto.  Desde lejos, sentía su aliento. Conocía la rutina de mis necesidades.  Los segundos extinguían el aire que aún conservaba  el departamento. Cuando niño también me escondía, apoyaba la cabeza contra la pared y permanecía inmóvil cubierto por unas vigas. En ese entonces usaba el  camuflaje para evitar la lluvia de puños de los otros niños. Presiento que sigue tras de mí.  El terror me impidió dejar la cama. Quiero seguir abriendo los ojos. Escuché el rumor de su plan para también gentrificar mi cuerpo.

Escrito por Mikail Delacroix

(Las Cruces Nuevo México, EUA) Vive en la frontera entre México y Estados Unidos, es miembro del taller literario (Pizca a las 6:30) Colaborador de la revista Arenas Blancas de la Universidad Estatal de Nuevo México. En el 2013, publicó el libro de micro-ficción Memorias de un Camaleón. Su trabajo aparece en diferentes revistas literarias y en antologías como: "Al este del Arcoíris"(New Jersey, 2011) Cursó la Licenciatura en Estudios Chicanos y Maestría en Literatura Hispanoamericana en la Universidad Estatal de Nuevo México.