Si los ojos de la muerte arrebataran mis certezas,
y me arrojaran blanda entre silencios laberínticos,

jugaran tímidos cadáveres al póquer
o algún demente propusiera terrorismo

procuraría develar tu aroma, recordar algunos gestos o augurar la infancia
desprenderme nimia y emprender sin lamento

el salto al abismo

(la muerte prevenida conoció tu predecible arrebato ingenuo
has caído en la trampa electa)

escribiría mi epitafio
observándola acercarse

punto por punto
gran obra teatral

Si tan solo previniera los ojos de la muerte y venciera su imprudencia,
bebería como despido alcohólico o remedio pronto la cicuta cual bozal,

si pudiera agujerar los ojos de la muerte no podría alcanzarme ni corriendo
quizá encendiendo y disipando la euforia de vivir

por fin comprenda de qué trata todo esto y decida otra vez

volver a jugar

Aránzazu de León

Fotografía
Alejandro de la Torre

 

Escrito por Aránzazu de León

Escribe poesía a manos llenas y descubre nuevas aficiones a diario. Frecuenta la pintura, cantautora y estudiante de sociología.