La lengua es cárcel

Los mayas no querían palabra

para designar a la lágrima,

y la nombraron hija de los ojos.

En el antiguo Japón, el llorar se simboliza

con las mangas del kimono mojadas.

La lengua es cárcel.

Es el modo del amor.

Para llorar, te digo

llueve afuera, y en mi alma llueve.

 

Besos en lenguas extintas

Nace en la India niño sano

en brazos de septuagenarios.

La madre, feliz.

Harán una fiesta muy grande

con flores,

y bailes,

y novias,

y besos en lenguas extintas.

 

Mujeres de hielo

Cuando era yo una niña

medio sola, medio triste,

mi madre me contó

que las mujeres de hielo,

en sus países de hielo

mataban a sus niñas

si nacían primero en vez de un niño.

Así lo dice la costumbre.

Ley y vida son la misma imposición.

Mi cuerpo este, sur, norte, brújula sorda.

Soy un país de hielo.

Escrito por María Choza

Sinaloa, 1994. Poeta amante de la literatura infantil, la vainilla y el mar.