1
Irreales estrategias protagonizan místicas apariencias. Ya nada podía volver a ser lo que alguna vez fue; eso que pertenecía al mundo donde tus fantasías realizadas pecaron contra la voluntad. Sin acaso corregir tus acciones. Gritaste sin entender el porqué de tu paradero; llamaste en nombre del auxilio y nadie acarició tu presencia. Incomprensible, desgarra la paz jugada a la par de la misericordia, postergada por tantos tiempos, acumulada donde ni siquiera recorres tu ser.
2
El intento de escapar de aquella paródica entelequia, sueño, ¿acaso es verdad? ¿Cómo convencerte de lo real si acudes a la enfermedad? Yaciste inmóvil donde provocaste la desesperación, de satisfacción indigno, permaneciste cuanto instante perduró en tu imaginación. Abriste los ojos y encontraste la distinción del tiempo, el presente efectuado, cuando los restos futuros de tus sueños se encontraron.
3
Segundo escrutinio. Descubrir lo que queda y memorizar lo pecado. Rostros desconocidos invadieron aquel sueño, perforaron el olvido y perturbaron mitos que aterraron con su contorno sonriendo a lo inesperado. Sombras que no pretendían la invisibilidad inundaron con su presencia y jugaron a desaparecer. Sonidos activos que penetraron el silencio de la mortalidad, que intrigaron desconfianza, inseguridad, inclinaron el delicado horizonte.
4
¿Qué es lo real? Desconcentrar pensamientos originados en el ayer mientras dos moscas se divierten en la cúspide de la desesperación. Recordar fue el principio de otro accidente.
5
Hábil: cayó preso de la imaginación cuando hubo retomado el camino. Ingenuo consciente que se creyó perspicaz. Sin escape la manifestación del desequilibrio que se torna crónica. Mientras dormías, estacas mentales para evitar la tragedia. Aunque eventual. O el intento del no más.

Escrito por Danila Goggi

Buenos Aires, 1990. Poeta y Guionista.