Apurímac radio poder es el primer libro de Álvaro Cortés Montufar. Aquí el poeta, nacido en Abancay y que actualmente vive en Arequipa, explora la ciudad, sus conflictos sociales y la periferia. Mediante distintos registros y recursos, en el libro se esboza una voluntad sobre el carraspeo, la violencia, el verso largo, las perturbaciones para quizá hablar de secuencias épicas. Estos poemas recorren, avistan los radios de la urbanidad, se leen y viajan en combis. En esta entrevista hablamos de Chacalón, de Túpac Amaru, sobre migración y poesía peruana. Además, dejo una selección de Apurímac radio poder.

¿Cómo es tu relación con la música? ¿La usas para la escritura? ¿Hay una relación entre el poema de Domingo de Ramos, “Chacalón”, y el tuyo “Canto coral a Papá Chacalón”?

Creo que la música es infinita y que despierta poderosamente nuestras emociones. Mi relación es intensa, vital y placentera. Y en esa infinitud uno puede explorar y navegar en distintos mares, desde expresiones que nos reflejan cultural y ancestralmente como el folclor, en especial para mí, el huayno. Y en la misma línea, pero, de origen más reciente, la chicha o cumbia peruana, hermosamente filosa y migrante. O explorar con el mismo gozo y amor ritmos más globales como el rock, pop, la música electrónica y lo experimental que se construye en torno a estos. Estas expresiones trascienden a lo musical y constituyen lo que podríamos denominar como cultura popular, junto a las series de TV, videojuegos y películas. Yo las uso para la escritura junto a todo el universo poético que pretendo explorar. Creo también que es válido reconocer que existen poemas que trascienden a la literaturización e incluyen referentes de esta cultura popular, y rompen moldes de lo que podría ser lo “tradicional”. Es un síntoma sano de renovación, un signo que marca a la poesía actual y que gracias a algunos poetas jóvenes va creciendo y, sin duda, trascenderá a esta época.

No creo que exista una relación entre el poema de Domingo de Ramos y el mío, más allá de la coincidencia en el título. Como él mismo dice sobre su poema, Chacalón como título es un decir. La relación que sí hay es entre “Canto Coral a Papá Chacalón” y el poema “Canto Coral a Túpac Amaru” de Alejandro Romualdo, ya que la figura de Túpac Amaru (quien en palabras de José María Arguedas sería nuestro padre creador) representa la lucha por la independencia y la libertad y quien en el poema de Romualdo, “¡querrán matarlo, y no podrán matarlo!”, representa también la grandeza de lo andino. Yo quise hacer una versión actual para que, desde lo jocoso y coloquial, nos cuestionemos sobre la sociedad en la que vivimos. A la vez rindo homenaje a Lorenzo Palacios Quispe, Chacalón, quien es la figura más importante de la cultura popular peruana y que será tan inmortal como Túpac Amaru, además refleja en sus canciones la vida, que es una lucha en sí, de los migrantes. ¡Vida y amor a Túpac Amaru y Papá Chacalón!

¿Crees que el poema es un producto urbano? ¿Cuál es el lenguaje de Arequipa?

Sí, creo que el poema es un producto urbano, pero también puede ser un producto rural o andino-no-urbano, o puede nacer de entre las montañas o emerger de un río o de un lago, o descender en forma de paloma, o de cóndor. En el caso de Arequipa, creo que el poema asalta lo urbano desde lo andino. El lenguaje de la ciudad está cambiando y se está configurando en algo caóticamente bello. Tal como pasara con Lima décadas atrás, Arequipa está siendo alimentada por personas provenientes de muchas partes del país, especialmente del sur, que venimos buscando una mejor vida, cargados de sueños y costumbres, y son esas costumbres las que nos brindan un cóctel cultural que sin duda influye también, en muchos casos, en la poesía.

Apurímac Radio Poder habla de migraciones. Hay un verso tuyo que dice: “la soledad es un migrante andino en cualquier metrópoli del mundo”. Entonces, ¿migra la poesía peruana? ¿también cómo migra el peruano? 

Creo que la migración es una acción inevitable, una búsqueda del ser humano por encontrar mejores condiciones de vida y lo más cercano a la felicidad plena. Y en ese moverse, uno lleva sus costumbres, canciones, cosmovisión, bailes. Si alguien alimenta su universo poético con estos elementos, pues podríamos decir que la poesía también migra. Pero no creo que se pueda decir que la poesía peruana en general migre, porque es muy variada y se puede crear al margen de los elementos culturales antes mencionados, o sin que la migración alimente escritura alguna.

foto álvaro

 

Tú eres de Abancay (departamento de Apurímac). Háblame de la provincia peruana, de la periferia.

El Perú es un país sumamente centralista, en todo nivel. Apurímac radio poder en parte es un homenaje al departamento en el que crecí, pero, más que eso, es un homenaje a lo que representa para mí: una periferia política, económica y social, algo marginal y que no pertenece a lo oficial. Eso también se puede trasladar al plano literario, desde los moldes en los que se hace actualmente poesía, bajo discursos que no rompen la tradición y que muchas veces se enfrascan en complejidades que al final no dicen nada. De lo que se trata es también escribir desde ese margen.

La provincia peruana es, a su vez, un arcoíris de realidades, cada lugar tiene sus conflictos, sus matices, sus luchas y sus victorias, pero todas marcadas por un común denominador: la desigualdad. Así como existe un abismo entre Lima y el resto del país, existe una quebrada, un huayco entre las capitales de los departamentos y las demás provincias dentro del mismo departamento. Sin embargo, quisiera señalar dos cosas positivas, la primera es que frente a esto, la gente la lucha, se saca la mierda para salir adelante y progresar, y la segunda, es que en la provincia peruana existe una gran riqueza cultural. Cada pueblo tiene sus propias costumbres, gastronomía, música, bailes y una gran diversidad que hace que la gente se sienta orgullosa, ría y celebre, y uno al otro se acaricien tiernamente el corazón a pesar de todo, a pesar del Perú. Riqueza que esta desigualdad nunca nos la podrá arrebatar.

¿Qué escritores te influyen? 

No sé si soy influenciado, propiamente dicho, pero son autores que sin duda disfruté y disfruto mucho leerlos.

El primer acercamiento a la poesía (supongo que como el de muchos peruanos) fue Vallejo, cuando lo estudié en la escuela primaria, lectura a la que luego fui volviendo a lo largo de los años, disfrutando e interpelándome siempre con su sensibilidad andina, a la que luego con los años fui comprendiendo. Posteriormente García Lorca me atrajo mucho también, pero no con su lírica gitana ni romancera, sino más bien alejándose de esa tradición y un poco más libre en Poeta en Nueva York, escribiendo sobre la decadencia de la sociedad neoyorquina. Siguiendo esa misma línea de decadencia de la sociedad moderna, la generación beat con Allen Ginsberg y Jack Kerouac: fue un viaje de exploración en busca de la liberación. En el Perú esa búsqueda por representar un cambio en la sociedad, a la vez de un gran esfuerzo por democratizar la poesía, llega con el movimiento Hora Zero, con poetas importantes como Juan Ramírez Ruiz, Jorge Pimentel, Enrique Verástegui, entre otros. Al otro extremo del continente, y siguiendo la línea horazereana, el movimiento infrarrealista mexicano con Mario Santiago Papasquiaro, José Peguero, Roberto Bolaño, José Rosas Ribeyro. Reunidos en un hermoso libro titulado Perros habitados por las voces del desierto, la antología de poesía infrarrealista, me permitió explorar más aún el coloquialismo y la introducción de la cultura popular a la poesía.

También disfruto mucho leyendo la poesía contemporánea, especialmente la peruana, que se escribe desde la periferia de lo tradicional, creando incluso libros híbridos y audaces. Poetas, jóvenes o no, que no tienen miedo a arriesgar y son irreverentes, faltosos o desahuevadores, que no temen romper la tradición y que son sexymente atrevidos.

¿Para qué hemos sido paridos aquí?

Para ser felices.

 

 

Selección de poemas

 

ENCONTRANDO A ENRIQUE DELGADO EN EL GÉNESIS DE LA CUMBIA MIENTRAS OBSERVAS UN CUADRO DE MONET EN UN RESTAURANTE

 

De pronto desperté regado en la banca de un parque

abrazado a tu sombra y de almohada solo poemas

de 1970, y un par de Vallejo en el parque Vallejo

esta ciudad siempre fue muy chica para nuestra poesía

por eso tratábamos de ancharla anchando sus mercados

y sus parques y sus calles adoquinadas

y sus combis de la ruta Hunter cercado Hunter.

Conocimos a Juan Ramírez Ruiz en un PDF

y el PDF salió a la calle y se tomó un ron y un café con leche

y danzó una danza tribal bajo nuestra luna a las 2:00 am.

No teníamos luz en los bolsillos

el vacío abrazaba nuestro estómago siempre vacío

mientras cabalgábamos por las calles del cercado.

 

No solo de pan vive el hombre, ni solo de versos el poeta

por eso Maiakovski decidió ser hombre y poeta, y conquistar

el pan a través de los versos.

 

Y nos han mirado con desprecio mientras incendiábamos

los viejos tambores de la poesía

mientras incendiábamos los zapatos gastados de la poesía

envueltos en yerba y humo

en yerba y trapecios amargos de indigeridos prejuicios

porque yo vengo del trapecio andino

y he arrastrado mis pies hasta esta ciudad

y he arrastrado mis sueños hasta esta ciudad

y he desgastado mis dedos en esta ciudad.

Como lo hizo la señora Martha Vilca, que es de Moquegua pero

prepara los mejores chicharrones cusqueños en Arequipa.

Y tú vas rodando por la calle Ayacucho vas rodando por la vida

buscando encontrándote a ti y a mí en un coito explosivo.

 

Encontrando a Enrique Delgado en el génesis de cumbia

mientras observas un cuadro de Monet en un restaurante

donde vas comiendo y digiriendo un plato de arroz

almorzando frente al Hospital Goyeneche, dándole la

espalda a la tv, porque la calle es un mejor espectáculo

mientras el anciano de a lado sacude sus dedos esperando

sentado su orden. Como quien espera a la muerte.

Comiendo y digiriendo un plato arroz

y comiendo y digiriendo un plato de melancolía

y de postre la ausencia que nos ahorca

la ausencia que llega con 3 meses de embarazo

la ausencia que deja una huella sobre el colchón

que abandona una camisa planchada, que es una silla sobrando

a la hora de la cena

la ausencia que envejece y se pudre de madura

la ausencia que te lleva de la mano hasta el jardín de niños

y te deja en la puerta del salón

la ausencia que sabe a fosa común, porque

la sangre del pueblo tiene rico perfume

huele a jazmines, violetas,

geranios y margaritas;

a pólvora y dinamita.

 

Y ahora debemos ir a trabajar

lo bueno del libre mercado,

es que uno puede escoger a su explotador.

 

 

CANTO CORAL A PAPÁ CHACALÓN

 

Lo harán volar con cohetecillos y cohetones y ratablancas,

en mancha, le cargarán los serenos,

le levantarán los pies y lo arrastrarán en carretilla,

le molerán el cacharro a palos,

le bajarán los dientes: ¡Y no podrán callarlo!

 

Se pondrán de moda grupos cumbiamberos

aburridos y monótonos del norte

haciendo malos covers de huaynos andinos

y los pondrán en todas las radios del país,

los marcas lo extorsionarán: ¡Y no podrán callarlo!

 

Le pondrán un dedo al suelo

y le harán hacer 100 trompitos,

pondrán sus discos sobre el pavimento, junto a él

y una aplanadora pasará por encima,

le soltarán a los perros: ¡Y no podrán callarlo!

 

APDAYC caerá en cada pollada donde toquen su música

y multarán con 100 UITs a la gente,

los muchachos provincianos que se levantan muy temprano

para ir con sus hermanos a trabajar

se apituquearán: ¡Y no podrán callarlo!

 

Eliminarán todos sus videos del Youtube

y los reemplazarán por canciones de Gianmarco,

los tombos le pedirán 100 000 lucas de coima,

en un restaurante de Gastón Acurio

lo dejarán misio y con hambre: ¡Y no podrán callarlo!

 

10 combis de Orión querrán atropellarlo

y no podrán atropellarlo

Querrán llevarlo a tonear a un local de Barranco

y no podrán llevarlo

El chino y vladi querrán comprarlo

y no podrán comprarlo.

 

Querrán maletearlo en una portada del Trome

y no podrán maletearlo

Querrán emborracharlo en el Huaralino

y no podrán emborracharlo

Los de Telefónica querrán estafarlo

y no podrán estafarlo

 

Las grúas municipales querrán remolcarlo

y no podrán remolcarlo

El presidente y la CONFIEP querrán privatizarlo

y no podrán privatizarlo

 

Al tercer día de los sufrimientos

cuando se crea que todo ya fue

sus discos invadirán Polvos Azules

y los santos ambulantes de los últimos días

repartirán su palabra por todos los mercados del país,

y gritando ¡VIENTOOO! sobre la tierra

para hacer un mano a mano con Chapulín el dulce

más achorado y tonero que nunca

ha de volver: ¡Y no podrán callarlo!

 

 

QISPIKAY

 

En la punta de mi lengua termina de florecer tu nombre.

Un coro de niños descalzos entona un huayno-rock para pintarlo

como un grafiti que nos cuenta tu historia.

Y salimos a expandirnos como lluvia a repartirnos como humo

Mientras el mundo nos pide claridad

pero nosotros, vamos apagando las luces y encendiéndole

dudas y sembrándole besos pendientes

que ahora nos alumbran desde las veredas.

Hemos recorrido el Pachachaca en el frondoso bosque

de los sueños y el néctar dulcísimo del cañaveral

entrando en los anchos station wagon

y escuchando hermosísimos huaynos cusqueños,

the greatest hits of los Campesinos.

Recorriendo Tamburco entrando y saliendo de las tunas

bailando al radiante zumbar de las abejas y saludando

al amable viejo Vicente.

Atravesando la neblina y el ritmo mestizo de los negrillos.

Y de vuelta a aquí, a esta ciudad caóticamente bella.

 

Sarita Colonia inicia su viaje de regreso

asiento doce, transportes Carhuamayo

kilómetro ocho, carretera central.

Habitará cada pecho migrante en los altares hambrientos

y tu casa Qispikay, para tomarnos un matecito.

Nuestra patria serán estos dos metros cuadrados de alborozo

y alquimia verbal que logramos arrebatarle a la existencia

para no morir aplastados por un clic o

atragantados por palabras que jamás nos dijimos.

Escrito por Pablo Sheng

Pablo Sheng (Santiago de Chile, 1995). Publicó Charapo (Editorial Cuneta, 2016) y obtuvo el premio Roberto Bolaño de novela los años 2016 y 2017.