La hora a la que tus fantasmas fueron mis signos vitales dejaste de poder vivir para mí
Tu redención era mi muerte
Éramos vos o yo
No los dos
Pasó a ser instinto
No podía dejar que pasara
No podía dejar morirme
No podía dejarte vivir
Éramos vos o yo
No los dos
Tuvimos que luchar
La hora que empezó la batalla
También supimos que nada iba a ser lindo desde que se prendió ese cigarro.
Guerra desde ahora y para siempre
Hasta que alguien pierda
Pero no fue una elección. No busques culpas, menos culpables.
Estaba ese reloj, estaba esa hora, estaban tus fantasmas y estaban mis signos vitales.
Indecencia del devenir con la que nada tuvimos que ver.
Ahora esperamos las cenizas

Escrito por Adriana Stratta

Adriana Stratta nació en Montevideo, en 1985. En 2015 y 2016 produjo y condujo programas de radio y escribió guiones para sus ficciones. Actualmente estudia Ciencias Políticas en la UdelaR. Tallerista en Máquinas de Escribirnos (a cargo de Apegé).