Todos escogen el mismo camino.

Todos se van.

Pedro Páramo. Juan Rulfo.

 

 

I

Llegaron noticias del pasado.

La mirada ausente de mi padre

era transparente y limpia como el tintineo de los hielos.

 

Soyatla no es Comala,

pero ahí vivía su padre.

Al pronunciar su nombre, Juan,

una bandada de cuervos pasó cruzando el vacío.

 

Viajamos.

 

 

II

Caía la noche.

 

Nuestro Montecarlo 82 era más que una estela de suerte:

boleto de lotería,

espiga del embrujo.

 

A tanta velocidad,

el vaso ambarino terminó por rendirse.

 

El fuego de nuestras miradas alumbraba el camino.

 

Amanecía.

 

 

III

Sentados bajo el árbol

supimos del azar de los naranjos

en la tibieza del tiempo,

barajas que se cambian en cada partida.

 

Esto era Soyatla:

un pueblo de Dios sumergido en nuestro olvido.

Estábamos allí

y la voz se nos quebraba como hoja débil y lastimera.

 

Por aquí corrí, decía mi padre.

Yo sujetaba su mano:

así se aprehende el tiempo.

La sostengo

y la verdad es un torrente de luz.

 

 

IV

Nuestra casa era nómada,

no pertenecer fue la penitencia.

A tres generaciones

nadie sabe quiénes somos.

Cada pueblo nos trae un nuevo nombre.

 

Aquí estoy padre, dijo.

Y yo:

Estoy aquí, boca arriba,

pensando en aquel tiempo para olvidar mi soledad.

 

 

V

Soyatla

tiene por sendero un camino de tulipanes.

Nos cayó el tiempo como un aguacero.

 

Todas las sombras desaparecieron.

 

Se nos olvidó el perdón.

 

El camino de Soyatla no es el de Comala,

pero allá vivía el padre.

 

Era el tiempo de la canícula.

 

He vuelto a Soyatla, repetía mi padre.

 

Aquí estuvo la abuela,

aún está el padre.

 

A lo lejos se escuchaba la plegaria:

El olvido en que nos tuvo, hijo, cóbraselo caro.

 

 

Fotografía: Alejandro Chézlez.

 

Escrito por Matza Maranto

Matza Maranto Zepeda.Ocozocoautla de Espinosa, Chiapas (1984). Doctorante en Ciencias Sociales y Humanísticas en el Centro de Estudios Superiores de México y Centroamérica (CESMECA). Realiza la cápsula radiofónica Ex libris para el programa Andares, la cultura y sus rutas del Sistema de Radio, Televisión y Cinematografía de Chiapas. Es autora del poemario Atajos para llegar a nadie (SE del Estado de Chiapas, 2011), Peldaños (UNISON, 2012), Trozos de azogue (Nueva York 2013) y su trabajo de investigación está incluido en el libro Tomar la palabra (Juan Pablos Editores, 2016). Fue becaria del Programa de Estímulo a la Creación y al Desarrollo Artístico 2011 y es Premio Estatal de la Juventud 2010 en la categoría de Poesía.