La poetisa uruguaya Romina Serrano nos revela los secretos más oscuros del sentir

En «Pictórica», el primer poema de la publicación en la revista Liberoamérica, encontramos hacia el final una referencia a la diosa griega Olimpia de Epiro, mujer poderosa a la que según cuenta la leyenda, terminan matando. En este caso, el mensaje es esperanzador: el poema habla de «una Olimpia desnuda, brillante, que no puede ser tocada». Imaginamos un desenlace diferente para la heroína y contemplamos el sentido estético de la poesía: esa Olimpia y ese poema irradian belleza. Olimpia está acurrucada (lo cual implica cierta ternura) y, ¿dónde? En sábanas negras, pero brilla.

«Psicoanálisis para bloggers» y «Cómo matar por amor» son dos poemas que podrían ser ubicados dentro del mismo estilo lóbrego. «Psicoanálisis para bloggers» trata sobre el apego que nos instauran nuestros padres, la simbiosis que aparece cuando nacemos y nunca se termina de ir, algo que se repite y repite en cada relación. «Cómo matar por amor» es un poema de una fuerza increíble. Ya el nombre tiene una potencia inefable. Es más pasional que «Psicoanálisis para bloggers». En sus versos, el yo poético explica que se encontró con una criatura indefensa y la situación le generó «el mayor de los odios que jamás hubiera sentido» hacia ese ser pequeño y maltrecho. Cuenta que lo quiso con todo y llegó a lo siguiente: «dejé a mi amor sin oxígeno/ aplastado contra toda mi querencia». Esto se relaciona con «Psicoanálisis para bloggers», es casi como estuvieran hechos para leerse uno después del otro y de hecho, en la entrada de Liberoamérica, «Psicoanálisis para bloggers» precede a «Cómo matar por amor». «Psicoanálisis para bloggers» reza «quiero ser recorrida por energía/ para estar en el nivel máximo de tensiones». Entonces, el yo poético del otro poema se transforma en una especie de Circe con su amado Pico, que es más o menos como el ruiseñor mencionado. Podemos imaginar que al igual que en la leyenda de Pico y Circe, el ruiseñor no le corresponde en su amor al yo poético y el yo poético termina desatando sus tensiones.

«Espasmo Posmo» es un poema actual y necesario, un toque posmoderno que expresa soledad y desasosiego y complementa el resto de la poesía. Arranca con «estoy adentro de un click/ activada por una batería de mala calidad», que dice mucho: una batería de mala calidad te limita, muere enseguida. Los versos de «Me enfada» y «Me entristece» imitan las reacciones de la red social Facebook y son conceptualmente y formalmente simétricos. Además, pasando por «Me gusta» y «Me encanta», las ideas van aumentando en intensidad hasta llegar al «Compartir», que es como la instancia suprema del allegro. Y debajo del «Compartir» en Liberoamérica dice «Compártelo», lo cual conecta instantáneamente al mundo del poema con el mundo real y lo vuelve casi siniestro. Romina nos demuestra que, incluso con algo tan banal como una reacción en Facebook, puede ser profundo y poético.

En esta obra, hay una búsqueda milenaria, incluso en un poema tan moderno como «Espasmo Posmo» o en uno que está dirigido a los bloggers. Se percibe algo ancestral en la poesía de Romina sin caer en el preciosismo. En la foto que acompaña los poemas vemos personajes griegos. Desconozco quiénes son, eso es un misterio. Lo que es seguro es que la mujer de la izquierda parece disfrutar de las sombras.

Escrito por Denise Griffith

Es escritora y tiene un poemario publicado llamado Antojos de desorden con la editorial Escritor de la legua. Trabajó en librerías como Kel (libros en inglés) y el Ateneo Grand Splendid (una de las librerías más hermosas del mundo). Asistió al taller literario dictado por el escritor Luis Mey y colaboró en diversas revistas digitales como Suda la lengua, Revista Kundra, Revista Colofón, Soy Pensante, Oculta Lit, Digo Palabra Txt, Revista Cantera y El periódico de las señoras. Se desempeña como crítica de teatro para la página GEOteatral. Contacto: denise.elizabeth.g@hotmail.com