Voy a dejar de respirar polvo
cuando deje de pensar
que los suspiros del dios
son aquellos vientos suaves
que me hacen entrecerrar los ojos
para que no se me sequen.

Los suspiros del dios,
además de vientos suaves,
pueden ser pantallas
de luz, incandescentes,
y para mis ojos son lo mismo
porque no puedo abrirlos del todo.

Si me conocieras, dios,
no pensarás jamás
en que soy contrario o adepto,
es solo que no te concibo
como algo independiente a mí,
sino como un espejo.

A veces me paro
ante la cuna del dios
y lo observo con mis pies a cada lado
y lo comprendo:
parece un niño que,
consigo mismo, pretende jugar a los dados.

¿Qué somos, sino dioses,
cuando la soledad nos absorbe
y miramos todo lo que nos rodea,
absortos ante la existencia,
y proclamamos la lejanía
como la mayor de las virtudes?

Escrito por Naón Aydo

Nací un 4 de diciembre del año 1989 en la ciudad de Montevideo, ciudad en la que vivo actualmente. Estudio para ser profesor de Literatura en la enseñanza secundaria, en el Instituto de Profesores Artigas, desde el año 2014. En ese mismo año, a razón del VI Seminario de Letras Clásicas, llevado a cabo en la institución en la que estudio, realicé y expuse un ensayo llamado "Del mito a lo humano y la justificación del Orden: Leyenda, Literatura, Educación y Polis" y este año (2017), el 30 de setiembre, en el marco de la VI Jornada sobre Shakespeare (en la misma institución) escribí y expuse el ensayo llamado "La poesía como una alternativa para el reencuentro con la vida". En febrero del año 2015 publiqué mi primer y único poemario hasta el momento, llamado "Vaivenes", en el año 2016 participé del Nº00002 del fanzine Antología Errática Abisal a cargo de la editorial Bestial Barracuda Babilónica y participé de la decimo cuarta entrega de Tupelo Quarterly, web estadounidense, donde se publicó un poema en prosa de mi autoría traducido por Laura Cesarco Eglin