Ando como descosida,
abierto el paréntesis
el humo emprende su ascenso
adelgazándose
y deja en su rastro la noción del hilo
que se columpia

el hilo que en mí
de mí se columpia

 

más cosas incendiadas de las que solían
adiós humo
que me mira por la rendija
mientras yo espero
que el aire me respire
como a todo títere de pies ligeros

 

 

 

Escrito por Salenka Chinchin

(Quito,1998).