Fue esa lluvia
que había que recibir.
El cielo estaba durante días
aguantando la respiración, la piel
la tierra abre sus estrías
el tiempo
está pronto
los pájaros detienen el vuelo
gritan.
Siempre hay algo
que se rompe
cuando llueve.

Escrito por Pamela Tighe Ross

Valparaíso, 1983 - Medicina Veterinaria - Veterinaria, poeta y editora. -Revista Bibliomachín