mono

 

Soy

lo gris

contra lo gris. mi vida
depende de copiar incansablemente
el color de la arena,
                   pero ese truco sutil
que me permite comer y burlar enemigos
me ha deformado.
El lenguado, José Watannabe

 

 

´ A veces siento que me expando`

y que veo

desde todos los ángulos

el vacío.

 

´A veces siento que me expando´,

encuentro los tachones

en la voz

de las chicas,

la inocente cordura

de sus trajes de mármol.

 

Hay veces

en las que puedo regresar

y meter los pies

en las fuentes de Delfos,

tomar los pechos de la Pítia

mientras me da un beso

y me confía sus errores,

algunos parajes de mi futuro.

 

Otras más

me burlo de la aurora,

de la segunda aurora,

y de la tercera,

de sus guirnaldas bañadas,

del cabello embadurnado de gel.

 

El discurso lo detesto

porque me lo sé;

la mástica me niega a mí

tanto como se niega a ellas.

La aparición

de la cabeza monoaural

fue otra

jugada secreta

de Zeus

y de Afrodita.

 

La maleza no es alta,

el camino de Hércules

es recto,

todo derecho

en la compañía

del río.

 

Siento que me expando

y que acomodo

su vestuario;

el rally del héroe.

 

Deseo

mi extinción,

el fin

de la pelea por el ónfalos,

de la psicosis fatídica

de mi gente

y no te deseo a ti.

 

 

 

Escrito por Lola Langarica

Tania Dolores García Langarica, Cuernavaca, Mor. - México, 15 de noviembre de 1993. Estudió letras en la Universidad del Claustro de Sor Juana. Ha colaborado en revistas como La Ciudad de Frente, Cultura Colectiva, Cáñamo y Generación así como con el proyecto La Parvada Agenda Cultural y El Foro La Chula Móvil. Sus textos han sido publicados en páginas como Des/linde, la revista Ruina Tropical y Tierra Adentro. Es parte de la antología Químicas Sanguíneas(2016) y también de Poetas del Asfalto(2017). Estudia Filosofía en La Universidad Autónoma de México, sale y lee mucho, mantiene el proyecto audiovisual #goomfp y se prepara para el natalicio de No hay manantiales en la carne.