Con una mortaja de silencio

rompo la tráquea férrea

de quien finge la lluvia

 

Refugio huracanes en mis huesos

y dejo escapar algunas gotas en la calle

ya no soy la misma de ayer

 

Aguardo la llegada a casa

para contener mi sangre en las maletas

no la observo ni camino a su lado

sólo espero que alguien venga a buscarla

y tinte con mis dedos su ropa

 

Cuando manche sus sábanas

y pinte el firmamento de este silencio

mi piel ya no estará

 

*

 

Te soñé una mañana de luces apagadas

En nuestras manos vacías

Ardían cirios

Iluminamos los rincones

De objetos nuevos y otros en sombras

Que seguían cubiertos de polvo

 

Una mañana improbable encendiste

Las luces de mi hogar

Y te hiciste con sus rincones

Pero la luna de enero te sorprendió

Y como un alma esteparia

Te convertiste en polvo

Ignorando que soy hermana

De esa luna

Que algún día en tu mente

Me cubrirá de polvo

Escrito por Verónica Vidal

Verónica Vidal (Santa Ana de Coro, 1995) es editora adjunta de la Revista Literaria Awen http://revista-awen.webnode.com.ve/. Escritora, locutora, estudiante de Artes Audiovisuales y actriz de teatro. Ha publicado el poemario La Danza de los Mares (Palíndromus 2017). Dedicada a la creación literaria, al dibujo de retratos y al estudio de cine, fotografía e idiomas.