pasarán una dos tres primaveras más
hasta olvidar
que las flores no crecen realmente hoy
sino que todo el invierno
se preparan para enfrentar
los meses más crueles

ya hace diez

una, midiendo el tiempo
dentro de un cristal

que la herida se cerró.

 

 

el olor a humo por la tarde
por la mañana el calor quema de a poco
a los peces hambrientos
sedientos del frío mar en la costa.

 

 

Espacios habitables

Por ejemplo, el sonido de las olas
llegando a puerto
tapando mis oídos
una mano a cada lado
un eco estruendoso.

 

 

El niño a lo lejos
se alimenta de los árboles

zorzal que pasa
emite sonidos  incomprensibles
al oído humano

El hombre a lo lejos
se alimenta del árbol

podría estar aquí
a la vista del zorzal
agotado desaparece

por su indecisión.

 

 

Nací gritando, pateando, llorando
no en este silencio.

Escrito por Daniela Morano

Santiago, Chile, 1993. Licenciada en Literatura.