• Estaciones Desobedientes, son breves reseñas, paisajes de mujeres y hombres que se detuvieron a ver el camino, ese hodo inefable parafraseando al gran Antonio Porchia “Antes de recorrer mi camino yo era mi camino”  Nuestros desobedientes entendieron que aún en momentos de oscurantismo las palabras fueron ese faro interior. Tomemos esta ruta,  la ruta de viaje y con cada sentido veamos el extrañamiento de la vida misma, veamos los soles negros y tomemos el laberinto para encontrarnos con aquello que también somos, náufragos en estado de viaje.

Patricia Galvão

“Verdad y Libertad: Una bala se quedó atrás, entre gases y recuerdos estratificados”

Pagu

 

Patrícia Rehder Galvão, quién eres mujer de ojos negros remarcados, de vestidos transparentes y cigarro en mano, quién eres en esa insumisión de los años 20 de tu Sao Paulo, lugar que guareció tus primeros escritos, Patsy  mujer adherida a la política de ser. Zazá, para tu familia, la oveja más oscura, mujer de vanguardia para los esquemas moralinos de una época en Brasil.

Musa inspiradora modernista, aunque la Semana de Arte Moderna de Sao Paulo se celebrara en 1922 y sólo tuvieras 11 años, llegarías a marcar la estética y ética de aquellos días con tus primeros escritos a los 15 años, Pagu no te vasto la calle, ni te aquieto la cárcel. Levantaste la mañana de la fábrica con el sonido de la protesta, te uniste a solidaridad libertaria de tu amado proletariado a quien le diste movilidad y ficción con tu novela Parque Industrial, editada por tu propia mano en 1933 bajo el seudónimo de Mara Lobo, escribirías una segunda novela A Famosa Revista en colaboración con Geraldo Ferraz quien fuera tu esposo por aquellos años, y cuentos policiales, bajo el seudónimo de King Shelter, (otro nombre más a tu collar de nombres) publicados originalmente en la revista Detective, dirigida por el dramaturgo Nelson Rodrigues, y después reunidos en Safra Macabra, en 1998 por Librería José Olympio Editora. No puedo resumir tu vida, me conmueves…. Decir que en tus viajes gestionaste cultura y arte, que te deportaron por comunista,  que nunca callaste tu forma de pensar y que en uno de tus viajes pasando por China entre tus bolsillos te traerías unas semillitas de soja para sembrar en tu amado Brasil por primera vez; aún se escuchan los aplausos entre el público del teatro por tus pertinentes adaptaciones de Ionesco, Paz y Joyce con los muertos. Pagu, desobediente, narradora de una época, contestaría, creadora amante de la vida porque ni la enfermedad detuvo a quien sabe ser, poeta entre naufragios. 1962 te despidió a los 52 años, partiste hacía otra estación quizás donde seguirás con tu collar de nombres y desobediencias hacer y deshacer, Pagu “Verdad y Libertad: Una bala se quedó atrás, entre gases y recuerdos estratificados”

Te recuerdo hoy con algunos de tus poemas, traídos del portugués en versión mía

 

CANAL

Nada más que un canal

Sería verde si fuera el caso

Pero están muertas todas las esperanzas

Soy un canal

¿Saben ustedes qué es ser un canal?

¿Sólo un canal?

Por supuesto, un canal tiene sus nervios

Sus nebulosidades

Sus algas

Pequeñas nereidas verdes, a veces amarillas

Pero por favor

No piensan que estoy hablando de hablar

En banderas

Eso no

Me gustan las banderas extendidas al viento

Banderas de barco

Las calles son las mismas.

El asfalto con los mismos agujeros,

Los infiernos encendidos,

¿Qué está pasando?

Es verdad que está viendo noroeste,

Hay chicos en los bares

Hay, no sé más lo que hay.

Digamos que sea la luna nueva

Que sea esta plantita vacilando delante de mí.

Recuerdos de mis amigos que murieron

Recuerdos de todas las cosas ocurridas

Hay cosas en el aire…

Digamos que sea la luna nueva

Iluminando el canal

Sería verde si fuera el caso

Pero están muertas todas las esperanzas

Soy un canal.

 

NADA

Nada nada nada

Nada más que nada

Porque ustedes quieren que exista sólo la nada

Pues existe la única cosa

Un parabrisas partido una pierna quebrada

La nada

Fisionomías masacradas

Tipo de mis amigos

Puertas arrojadas

Abiertas para la nada

Un llanto de niño

Una tonta lagrima de mujer

¿Qué quiere decir nada?

Un cuarto medio oscuro

Con una lámpara quebrada

Muchachas que bailaban

Que conversaban

nada

Un vaso de coñac

Un teatro

Un precipicio

Tal vez el precipicio quiera decir nada

Una cartera con cheques de viajero

Un partido para dos, nada

Me trajeron camelias blancas y rojas

Un hermoso niño me sonrió cuando me abrazaba

Un perro gruñía en mi camino

Un loro hablaba cosas tan divertidas

Pastorcitas entraron en mi camino

En un samba morena y cadenciosa

Brazos abiertos a los amigos de siempre

Poetas asistieron

Algunos escritores

Gente de teatro

Virutas en el aeropuerto

No es nada.

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Un pez

Un pedazo de trapo que fue

tirado en una carretera

En que todos pisan

Un poco de brisa

Una gota de lluvia

Una lágrima

Un pedazo de libro

Una letra o un número

Una nada, por lo menos

Desesperadamente nada.

 

Mi Gata

Mi gata es rápida y corriente

tiene costumbres

gravedad  y obstáculo del gallinero y clava la boca y las piernas

mi gata es vampira…

mimo del viejo italiano apasionado y general de la brigada

dos metros de altura. Desnudo y sentimental. Atavismo.

El lujo de mi gata es la cola.

Ella piensa que es una serpiente.

 

***

Los libros son tablas de dorsos distantes quebrados

Estoy colgada en la pared hecha un cuadro.

Nadie me agarró por los cabellos.

Pusieron un clavo en mi corazón para que no me mueva

¿Esperaron, eh? el ave en la pared

pero conservaron mis ojos

es verdad que están quietos

como mis dedos, en la misma frase.

Las letras que podría escribir

se colocaron en coágulos azules.

¡Qué monótono el mar!

Mis pies no dan un paso más.

Mi sangre llorando

los niños gritando,

los hombres que mueren

el tiempo que camina

las luces brillantes,

Las casas subiendo,

el dinero circulando,

el dinero cayendo.

Los novios pasando, paseando

los vientres estallando

la basura que aumenta,

¡Qué monótono el mar!

Traté de encender de nuevo el cigarrillo.

¿Por qué el poeta no muere?

¿Por qué el corazón engorda?

¿Por qué crecen los niños?

¿Por qué este mar idiota no cubre el techo de las casas?

¿Por qué hay tejados y avenidas?

¿Por qué se escriben cartas y existe el periódico?

¡Qué monótono el mar!

Estoy espigada en la pantalla como un montón de frutas pudriéndose.

Si todavía yo tuviera unas mas

enterraría mis dedos en ese espacio blanco

vería mis ojos un humo salado

Este mar, este mar no escurre por mis caras.

Estoy con tanto frío, y no tengo a nadie…

Ni la presencia de los cuervos.

¿Qué estás hablando, niña?

 

***

Estoy hablando de que.

¿Qué  qué?

Eso.

Vamos a decir que la niña, mi amiga

¿Quieres qué?

Eso.

 

  • Poemas 1960-1962, publicados originalmente en A tribuna, Santos y escritos inéditos del mismo año.
    Versiones Lilian Silva G

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Escrito por Lilian Silva G.

Lectora, promotora de escritura y gestora cultural. Amante de los gatos, el cine y la música. Ha publicado algunos de sus poemas en revistas universitarias y medios independientes y digitales de Argentina, México, Estados Unidos,Venezuela y Colombia. Ganadora del concurso de crónicas de rock al parque, Idartes en Bogotá Colombia en el año 2014. Directora y fundadora del colectivo cultural Las Desobedientes, con el cual desarrolla distintas actividades artísticas y literarias en lugares no convencionales como hospitales, plazas de mercado, parques y cárceles. igualmente como promotora gestora de literatura y escritura en distintos ámbitos de su ciudad, oficio que ha tejido a su compromiso de vida y literario. Autora del poemario Círculo de los ojos tristes, con ilustraciones del artista argentino Santiago Caruso. Editorial Sol Negro 2017