Y serena junto a la pelota de alambre
con mi escasa fe inventada u oculta
algo haré
Quizás iré en busca de animales sordos
que nunca han maullado,
sacaré las cosas para jugar,
cantaré lo que haga falta

Invitaré a los hombres a manejar su propia carne
No será suficiente
que un sonido azote el mar de tal forma
que aterrados nos deje en la orilla

secos

ciegos

y  tristes

pero hoy
alguien dijo algo que para mí es cierto
y de este lado del miedo
no hay esperanza

Escrito por Salenka Chinchin

(Quito- Ecuador,1998).