A veces o muchas, uno no puede estar para ayudar a la familia,
a los amigos, a nadie.
Lo que pasa es que a veces o muchas,
uno no está ni para ayudarse así mismo,
entonces no queda algo, ni siquiera poco
que compartir desde dentro.
Porque uno está lleno de huecos, huecos con nada
y a la par llenos de una imposibilidad interminable.
Uno está más que derrotado ante las circunstancias invariables,
vulnerable al aleteo de una mosca, al soplar de un ligero viento,
que pueda llegar a derrumbarlo todo, por completo.
A veces o muchas, uno se encuentra tan destruido
que es incapaz de juntar sus trozos
y hacerse un camino con alguien de cómplice,
es por eso que uno construye castillos en el aire,
para trepar y no pisar los pedazos de uno mismo
que pudieran llegar a ser irreparables.
A veces o muchas, uno encuentra su lugar
bajo las mantas de la cama
y se siente a salvo de toda esa guerra
que ocurre al salir de ella,
y entonces uno no sale por días,
y semanas.

Escrito por Yanine Villalobos

(Ciudad de México, 1987) Lic. en Comunicación y RP. Diplomado de Corrección y Estilo en Español (en línea) de La Universitat de Barcelona, Diplomado de Creación Literaria en Casa Lamm. Autora del plaquette de poemas "Gemidos" presentado y distribuido en Ciudad de México y España, por medio de la autogestión.