Cliché

Tenía la boca seca por tanta agitación, aun así, tomó un cigarrillo de la pequeña mesa que estaba a un costado de la cama, del lado derecho; después, el encendedor: era parte del ritual. Para un adicto el sabor del tabaco se vuelve irrelevante y monótono, sólo el delgado silencio que se entrecruza entre el fuego y el tabaco, antes de prenderlo, vuelve ese instante trascendente. En ese hueco donde se calcina el ruido está el placer.  Lo encendió. Ya hecho, era cuestión de esperar. Se levantó con el cigarro en la boca, entretanto jugueteaba con el encendedor; caminó hasta la ventana, la abrió y lanzó la última bocanada. Tiró la colilla a la calle y dejó la ventana entreabierta para orear la mezcolanza de sudor y humo. Regresó a la cama, en el costado izquierdo estaba el interruptor de una lámpara ¿podrías prenderla? Preguntó con la voz enronquecida. Prendió el encendedor nuevamente y lo acercó al silencio del otro: sus ojos miraban al techo mientras su cuello se drenaba.

 Novela policiaca

Un disparo entre ceja y ceja fue suficiente para terminar con el único testigo. Días después, debido a la pestilencia, los vecinos reportaron a la policía. Todo era sangre seca en la escena del crimen: encima del hombre, del sofá verde donde estaba sentado y de un libro que yacía en las piernas de la víctima. Sin embargo, por falta de evidencia, que sostuviera la hipótesis más razonable: asesinato, los agentes dieron por cerrado el caso argumentado que había sido una bala perdida.

Reencuentro

De su boca salió un pequeño enjambre de moscas; sea evidente o no, fue suicidio: un mes máximo, por el estado de descomposición. Y pese a lo que se pueda creer, fue difícil identificarlo, aunque ese cuerpo haya sido mío.

 

Velorio

Lo recuerdo bien, sus piernas estaban tiesas , endurecidas, como dos piedras largas. Me alejé para mirar fijamente: era fascinante. !Vengan a despedirse! Gritó mi madre sin ningún respeto. Me limpié la boca y bajamos corriendo en medio de tanto llanto.

Escrito por Yobany García Medina

Yobany García Medina (Estado de México, 1988). Es licenciado en Lengua y Literatura Hispánicas, FES-Acatlán (UNAM). Es miembro fundador del Seminario Permanente de Metaficción e Intertextualidad (FES-Acatlán) y ganador del 1er. certamen de minificción Fantástica lascivia, UNAM, DGACU, mayo 2013. Ha participado en diferentes congresos nacionales sobre estudios literarios. Además, ha publicado en diversas revistas y antologías, entre ellas: Revista La Otra Raíz, Penumbria, Palabrijes, Monolito, Revista Bistró, El Humo, Rojo Siena, Revista Dislexia, Revista Nano: minificción latinoamericana, Primera Página, Nocturnario, Revista Minificción, Revista a Buen Puerto, La Rabia del Axólotl, Moria y Destiempos. En esta última publicó el artículo: “Lo metaficcional en la minificción mexicana. Construcción y funcionamiento de la trama”, Revista de curiosidad cultural, Nº. 43 (febrero - marzo), 2015. Actualmente es profesor del Diplomado en Creación Literaria del Centro de Integración Humanística (CUIH).

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