Benedictus, The Armed Man: A mass for peace– Karl Jenkins.

(minuto uno)

Tiene algo la luz de las cinco de la mañana:

la luz, pareciera, quiere entrar

pero aún no está lista para asomarse del todo,

todavía hay sombras en las paredes

vestigios sepia,

rastros de la noche que se deja atrás

como se dejan los años

para renacer,

pétalos de piel que brotan.

 

(minuto dos)

Empiezan a esta hora los aullidos

a aparecer,

a destiempo y todos a la vez.

no es el canto del gallo que me despierta,

es algo más…   

 

Tan cerca se retrata a sí mismo

un lienzo blanco perfecto,

todo es posible para el cielo ahorita

y es en esta hora

que las nubes y las estrellas

dictarán el color del día de hoy,

el día de todos aquí:

esta es la hora decisiva

para el futuro a venir.

 

(minuto tres)

El cielo está tan calmo,

está tan calmo,

le veo y quiere hechizarme,

me quiere tragar en su garganta quimérica.

 

Si no fuera por la figura de los techos

que obstruyen su forma,

todo sería cielo

todo sería amanecer.

 

El cielo de las cinco de la mañana

tiene algo mágico,

tiene una calidez helada (río)

que hace que todo sea placentero,

seguro por eso los amantes se enamoran

sólo cuando amanecen juntos.

Escrito por Mónica Alvarado Barzuna

Mónica Alvarado Barzuna. Nací en San José, Costa Rica en 1998. Curso el Bachillerato en Danza de la Universidad Nacional de Costa Rica. Publicaciones: Antología de poesía joven costarricense, Casa de Poesía, 2016. "...Palabras del poema no las decimos nunca, el poema nos dice" - Palabras en forma de tolvanera, Octavio Paz.