Utopía es un término que no admite definición simple y única; constituye más bien una categoría que reúne ideas. El hecho de incluir distintos temas en sí misma hace que sea esencial para el pensamiento moral, político y social, y sirve de punto de partida para reflexionar sobre la evolución de las organizaciones humanas, el poder y la libertad.

Estructurar ciudades perfectas, defender “sociedades ideales”, son características que resaltan mucho en las tradiciones occidentales; como si no se pudiera sobrevivir sin fantasías utópicas, así como el individuo no puede existir sin soñar. Muchas utopías muestran gran parte de los problemas ideológicos claves de nuestros tiempos, así, a la vez que identifican la ideología misma que rechazamos, representan algo más que una mera ideología contemporánea.

Desde la antigüedad, el progreso continuo de las sociedades ha ido explotando modelos sociales de estructuras en ocasiones irreales, en la búsqueda de una sociedad justa que satisfaga las necesidades y deseos de los individuos. Las utopías clásicas parecen radicalizadas y dinámicas desde el punto de vista de su papel de proporcionar modelos para juzgar y criticar las sociedades tradicionales y frecuentemente absolutistas de las cuales surgieron, sin dejar de constituir modelos de contemplación intelectual en lugar de modelos pragmáticos.

La voluntad, el poder, la sed del deseo y el afán de poseer han sido valores permanentes en la naturaleza humana que han modelado el comportamiento social. Gran parte de las utopías modernas sugieren inquietud por una comunidad justa y bella que va más allá de la simple contemplación.

El bien como proceso, la verdad en desarrollo, el puro placer de conocimiento y entendimiento, el pensamiento lingüístico racional, los juicios sintéticos y analíticos a la vez, el principio de contradicción y la búsqueda de la verdad a través del poder han funcionado como base de ideologías, opuestas, que han intentado organizar y dirigir las sociedades; pero en realidad, ¿una idea se ha superpuesto a otra y la ha remplazado?

La ruptura con el mundo antiguo ha provocado un cambio indudable en la visión del mundo renovando ideas y cambiando jerarquías. Se ha pasado de modelos de sociedad justa donde había preocupaciones por la inmortalidad del alma, a modelos lingüísticos asociados al pensamiento racional, a la universalidad del conocimiento asociado a la conciencia.

Hoy por hoy, vivimos una especie de enfermedad cultural que se refleja claramente en las repeticiones tercas y obstinadas y en la búsqueda desenfrenada de un canon que nos represente. La contemporaneidad no quiere reflejar nada. Se niega a ser mimética, creando cosas a partir de su propia morfología, sintaxis y formas en el ordenamiento de un espacio específico. Esto requiere otra forma de observar y entender las cosas, una reestructuración en el pensamiento, para la cual no estamos preparados.

Los individuos están adheridos a dogmas que no les permiten ir creando cosas nuevas fuera de todo cuerpo dogmático conocido. Vivimos apegados a las posesiones materiales y a las preocupaciones banales con una tendencia al conformismo habitual que limita la concepción de un mundo sin interpretación.

La esencia del sueño utópico es para muchos una gran libertad individual, una libertad que ni siquiera sabemos reconocer ni utilizar, que está limitada por vínculos sociales y por órdenes establecidas previamente por las sociedades mismas, así como por la presencia permanente de la muerte. Lo que se opone en realidad al sueño utópico son las limitaciones impuestas por los individuos mismos.

         “La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para que sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar.”

Eduardo Galeano 

Escrito por Elianne Defilló

Elianne Defilló (Santo Domingo, 1980) Realizó estudios de postgrado sobre creación literaria en la Escuela Contemporánea de Humanidades (ECH) en Madrid. Ha participado en talleres de poesía en Fuentetaja y Escuela de Escritores, Madrid.