II

 

¿De dónde llama este viento caliente

que en su sola canción recuesta el aire

que en su íntimo rasguido empuja el tiempo?

Solos los dos oímos su paso

que suena a zamba y a tristeza verde

solos los dos acompañamos el ritmo

Los cuerpos son eco

los cuerpos cantan

los cuerpos

los cuerpos aúllan como bailando

aúllan como gimiendo

aúllan

escabullen ronquidos antiguos

los cuerpos

anidando fríos pequeños, leves.

Fríos y leves

los cuerpos empequeñecen en un solo rumor

que recuerda el gutural amarse de las bestias.

 

¿De dónde,

este viento que es viejo

y sin embargo

late en el aire

como puma hambriento?

 

XII

 

No hemos visto

en lo que queda de la noche al lobo;

lo ha devorado

la tierra o tu vientre.

Desde el otro lado del cerco nos llega su silencio

como una promesa.

 

No somos sino un hueco

llenado a besos y empujones.

 

Escrito por Carla Olivera

Nacida en Gualeguaychú, Entre Ríos, Argentina, en 1985. Es docente de Lengua y Literatura, poeta, narradora y bailarina. Ha ganado premios nacionales e internacionales en el género poesía, y dictado talleres literarios para jóvenes y adultos en su ciudad. Publicó "Partición de voces" (2005) e "Intemperie" (2014).