Cinthia Kriemler es brasileña, nació en el estado de Rio de Janeiro y vive en Brasilia (capital federal) hace más de 40 años. La autora es graduada y post graduada en Comunicación Social / Relaciones Públicas por la Universidad de Brasilia (UNB), es Analista Legislativo de la Cámara de Diputados, miembro de la Academia de Letras de Brasil, ALB / DF y del Sindicato de los Escritores del Distrito Federal – Sindescritores
Ella publicó recientemente la novela Todos los abismos invitan para una inmersión (Patuá, 2017), que ha hecho un gran éxito entre los lectores brasileños. En 2016 el libro En la oscuridad no hay color rosa (cuentos, Patuá, 2015) fue semifinalista del premio Oceanos – considerado uno de los premios literarios más importantes entre los países de lengua portuguesa.
Además de estas obras más recientes Cinthia Kriemler publicó Bajo los escombros (Editora Patuá, 2014); De todo lo que me rodea (Editora Patuá, 2012) y Para ponerme en mi alma (FAC-DF, 2010).
La autora tiene publicaciones en diversos periódicos impresos y virtuales, además de actuar como columnista, con colaboraciones fijas en la Revista Samizdat y en la Revista Biografía.
Sigue abajo la entrevista que hice con ella especialmente para la Revista Liberoamerica (espanhol/português):

 

ENTREVISTA

 

I

LISA ALVES: “Todos los abismos invitan para una inmersión” es tu primera novela. ¿Escribiría otra novela después de esa experiencia?

CINTHIA KRIEMLER:  Sí. Por cierto, ya tengo otra novela idealizada. Por el momento, es sólo una idea. Recogida con algunos datos que he investigado y ya ambientado geográficamente. Después de que la gente escribe el primero, parece que pierde el miedo y toma gusto. Sólo no sé para cuando sería, porque yo soy muy indisciplinada. Pero seguramente la intención es escribir otro.

LISA ALVES – “Todos os abismos convidam para um mergulho” é teu primeiro romance. Escreveria outro romance depois dessa experiência?

CINTHIA KRIEMLER:  Sim. Aliás, já tenho um outro romance idealizado. Por enquanto, é só mesmo uma ideia. Recheada com alguns dados que pesquisei e já ambientada geograficamente. Depois que a gente escreve o primeiro, parece que perde o medo e toma gosto. Só não sei pra quando seria, porque eu sou muito indisciplinada. Mas com certeza a intenção é de escrever outro.

II

LISA ALVES: Te consideras una escritora pesimista o realista?

CINTHIA KRIEMLER:  Ambos. ¿Tiene como ser realista, en los días de hoy, sin ser pesimista? Pero, paradójicamente, a pesar de mi escritura pesada, soy una mujer que tengo, allá en el fondo, bien allá en el fondo, un optimismo residente. No exagerado, no imposible, pero permanente. Me parece que a pesar de todo este escenario de odio, de intolerancia, de poder y de desvalorización del ser humano en el que estamos todos sumidos, yo todavía mantengo una sensación de que las cosas pueden salir bien en algún momento de repente. Tal vez sea un mecanismo de no desistir, enmascarado de optimismo. Pero en la escritura, soy realista y pesimista – en este orden. Sin finales felices. Sin medias palabras

LISA ALVES: Você se considera uma escritora pessimista ou realista?

CINTHIA KRIEMLER:  Ambos. Tem como ser realista, nos dias de hoje, sem ser pessimista? Mas, paradoxalmente, apesar da minha escrita pesada, eu sou uma mulher que tenho, lá no fundo, bem lá no fundo, uma otimismo residente. Não exagerado, não impossível, mas permanente. Percebo que, apesar de todo esse cenário de ódio, de intolerância, de poder e de desvalorização do ser humano no qual estamos todos mergulhados, eu ainda mantenho uma sensação de que as coisas podem dar certo, em algum momento, de repente. Talvez seja um mecanismo de não desistência, mascarado de otimismo. Mas, na escrita, sou realista e pessimista — nesta ordem. Sem finais felizes. Sem meias palavras.

III

LISA ALVES: ¿De dónde absorbió tantos personajes femeninos con la vida tan (con el perdón de la palabra) desgraciada?

CINTHIA KRIEMLER:  Conociendo o observando a las mujeres con la vida sacudida por desgracias. Permanentemente o episódicamente. Abaladas por enfermedad, sufrimiento, abandono, violencia. Y, por supuesto, por el análisis de mis propios sufrimientos, dolores y desaciertos. Absorbí percibiendo: viendo, sintiendo, abstrayendo, conversando, extrayendo de las entrelíneas. Es un proceso de entrega. De entrega al dolor. No en un sentido masoquista o sádico. Pero una entrega de cambio. Yo dejo que ella (el dolor) me toque; y ella permite que yo la represente. No corro del dolor, personal o ajena. No mando el dolor sin embargo. No la rechazo. Somos viejas conocidas. Y las viejas conocidas no necesitan amarse, sino respetarse.

LISA ALVES: De onde absorveu tantas personagens femininas com a vida tão (com o perdão da palavra) desgraçada? 

CINTHIA KRIEMLER:  Conhecendo ou observando mulheres com a vida abalada por desgraças. Permanentemente ou episodicamente. Abaladas por doença, sofrimento, abandono, violência. E, claro, pela análise dos meus próprios sofrimentos, dores e desacertos. Absorvi percebendo: enxergando, sentindo, abstraindo, conversando, extraindo das entrelinhas. É um processo de entrega. De entrega à dor. Não num sentido masoquista ou sádico. Mas uma entrega de troca. Eu deixo que ela (a dor) me toque; e ela permite que eu a represente. Eu não corro da dor, pessoal ou alheia. Não mando a dor embora. Não a rejeito. Somos velhas conhecidas. E as velhas conhecidas não precisam se amar, mas se respeitar.

IV

LISA ALVES: Durante la lectura de “Todos los abismos” conseguí absorber el dolor de su personaje y sumergirse en ese abismo de la pérdida. Dice que los géneros que más tienen éxito en ese aspecto de transferencia inmediata son el erótico y el horror. ¿Utiliza elementos de estos géneros de forma intencional?

CINTHIA KRIEMLER:  Si y no. Yo deliberadamente hablo de la putrefacción humana, del dolor, del sufrimiento. Y deliberadamente conduce a mis personajes por lo erótico, por lo sensual, por lo sexual. Pero no como artificio. Estos elementos están ahí porque forman parte de la vida real, de la intimidad, de la caminata de lo humano. El dolor es uno de los matices de la vida. Sexo y erotismo, también. Hasta cuando son reprimidos, están presentes. Es natural, por tanto, que estos elementos estén presentes en mi escritura. Antinatural, para mí, es hablar de un mundo perfecto, de hogares inmaculados, de mujeres-robots-siempre lindas, perfumadas, educadas, sonrientes, sumisas-, de hombres que no follan, de personas que no envejecen, de vidas sin enfermedades, de mentes sin deseo, de mujeres y hombres sin miedo, de criaturas calientes, cuerdas, cuerdas. Estas irrealidades no están presentes en mi escritura. Pero el lirismo también me agrada. Permeando las tragedias. Por cierto, hay lirismo en el trágico, siempre. El niño que muere por la bala perdida es una desgracia. Pero puedo hablar de él con ternura, diciendo de la voluntad de tomar su cuerpo sin vida al asfalto duro y colocarlo en el regazo para ninar su muerte, para dar a él los brazos que faltan antes del final. El umbral es invisible. Pero me transporto con comodidad para los dos lados de ese muro. De cualquier muro.

LISA ALVES: Durante a leitura de “Todos os abismos” consegui absorver a dor de sua personagem e mergulhar nesse abismo da perda. Dizem que os gêneros que mais têm sucesso nesse aspecto de transferência imediata são o erótico e o horror. Você utiliza elementos desses gêneros de forma intencional?

CINTHIA KRIEMLER:  Sim e não. Eu propositadamente falo da podridão humana, da dor, do sofrimento. E propositadamente conduzo as minhas personagens pelo erótico, pelo sensual, pelo sexual. Mas não como artifício. Esses elementos estão lá porque fazem parte da vida real, da intimidade, da caminhada do humano. Dor é uma das nuanças da vida. Sexo e erotismo, também. Até quando são reprimidos, estão presentes. É natural, portanto, que esses elementos estejam presentes na minha escrita. Antinatural, para mim, é falar de um mundo perfeito, de lares imaculados, de mulheres-robôs — sempre lindas, perfumadas, educadas, sorridentes, submissas — , de homens que não brocham, de pessoas que não envelhecem, de vidas sem doenças, de mentes sem desejo, de mulheres e homens sem medo, de criaturas mornas, cordatas, sensatas. Essas irrealidades não estão presentes na minha escrita. Mas o lirismo também me agrada. Permeando as tragédias. Aliás, há lirismo no trágico, sempre. O menino que morre pela bala perdida é uma desgraça. Mas posso falar dele com ternura, dizendo da vontade de tomar seu corpo sem vida ao asfalto duro e colocá-lo no colo para ninar sua morte, para dar a ele os braços que faltaram antes do fim. O limiar é invisível. Mas eu me transporto com comodidade para os dois lados desse muro. De qualquer muro.

V

LISA ALVES: ¿Qué te exigió más: escribir un libro de cuentos tan denso como el En la oscuridad no hay color rosa”  o lanzarse en una novela igualmente pesada como en “Todos los abismos …”?

CINTHIA KRIEMLER:  Por increíble que parezca, En la oscuridad no hay color de rosa, que es de cuentos, me exigió más. Para hablar la verdad, ambos exigieron mucho de mi emocional. Pero de maneras diferentes. Los cuentos del En la oscuridad no hay color rosa  fueron escritos en diferentes épocas, y sólo después los junté para dar vuelta un libro. Cada cuento fue un llanto. Sollozó. He tenido dó de cada personaje. Tuve agotamiento por imaginar a las personas con esas vidas. Me dolió y me dolió varias veces. Ya Todos los abismos fue el dolor de una historia única, de una sola narrativa. Yo medio que sufrí de una vez, y no poco a poco.

LISA ALVES: O que te exigiu mais: escrever um livro de contos tão denso quanto o “Na escuridão não existe cor-de-rosa” ou se lançar em um romance igualmente pesado como em “Todos os abismos …”?

CINTHIA KRIEMLER:  Por incrível que pareça, o Na escuridão não existe cor-de-rosa, que é de contos, me exigiu mais. Para falar a verdade, ambos exigiram muito do meu emocional. Mas de maneiras diferentes. Os contos do Na escuridão não existe cor-de-rosa foram escritos em diferentes épocas, e só depois eu os juntei para virar um livro. Cada conto foi um choro. Soluçado. Tive dó de cada personagem. Tive esgotamento por imaginar pessoas com aquelas vidas. Doeu e doeu várias vezes. Já o Todos os abismos foi a dor de uma história única, de uma só narrativa. Eu meio que sofri de uma vez, e não aos poucos.

VI

LISA ALVES: Usted ha tenido un cuento adaptado al teatro. ¿Concordaría ver una de sus obras en el cine?

CINTHIA KRIEMLER:  En realidad, supe que iba a haber una adaptación de mi cuento “Testimonio de una mujer que atrapa” por una clase de teatro experimental de comunidad, en Rio de Janeiro. Porque una persona me abordó, pidiéndome para usar el texto. Y yo di el permiso, claro. Pero tengo la frustración de no saber el resultado de eso, porque desafortunadamente no mantuve contacto con el personal. Así sucedió: un día yo estaba en Facebook y recibí un mensaje inbox. Era un chico de Rio de Janeiro diciendo que había llevado mi texto a los alumnos / compañeros de él de teatro, por indicación de una de las niñas, que me había leído en internet. Dije que mi texto había tocado de cerca a la gente. Que era real. Él quería saber si me importaba de que ellos trabajaban mi texto o parte de él como pieza de teatro experimental. Me gostaria saber lo que pasó. La única cosa que puedo afirmar es que mi cuento tuvo 8.800 lecturas en la Revista SAMIZDAT, en la que publico todos los días 16. Nunca, jamás, un texto mío tuvo tantas lecturas así. Estoy seguro de que fue en virtud de esa comunidad que hubo tantas vistas. Los tiempos después, encontré una página en Internet en la que una muchacha indicaba la lectura de mi cuento para las personas que estaban pasando por problemas similares a los del personaje. Me quedé muy orgullosa, muy feliz. No por el tema, claro. Pero por la repercusión. Por el hecho de percibir que mi texto pudo ayudar a innumerables personas que pasaban por la situación de la protagonista del cuento, de violencia doméstica.

Pero respondiendo a lo que la pregunta pedía (rsrs). Por supuesto que estaría de acuerdo en ver alguna obra mía en el cine. Seria muy bueno. El único cuidado sería el de percibir hasta qué punto personajes y contenido serían modificados. Incluso cuando se trata de una adaptación, hay cosas innegociables.

LISA ALVES: Você já teve um conto adaptado para o teatro. Concordaria em ver uma de suas obras no cinema?

CINTHIA KRIEMLER:  Na verdade, eu soube que ia haver uma adaptação do meu conto “Depoimento de uma uma mulher que apanha” por uma turma de teatro experimental de comunidade, no Rio de Janeiro. Porque uma pessoa me abordou, me pedindo para usar o texto. E eu dei a permissão, claro. Mas tenho a frustração de não saber o resultado disso, porque infelizmente não mantive contato com o pessoal. Aconteceu assim: um dia eu estava no Facebook e recebi uma mensagem inbox. Era um rapaz do Rio de Janeiro dizendo que tinha levado meu texto para os alunos/companheiros dele de teatro, por indicação de uma das meninas, que tinha me lido na internet. Disse que meu texto tinha tocado de perto as pessoas. Que era real. Ele queria saber se eu me importava de eles trabalharem o meu texto ou parte dele como peça de teatro experimental. Gostaria de saber no que deu. A única coisa que posso afirmar é que esse meu conto teve 8.800 leituras na Revista SAMIZDAT, na qual publico todo dia 16. Nunca, jamais, um texto meu teve tantas leituras assim. Tenho certeza de que foi em virtude dessa comunidade que houve tantãs visualizações. Tempos depois, eu encontrei uma página na internet em que uma moça indicava a leitura do meu conto para pessoas que estavam passando por problemas similares aos da personagem. Fiquei muito orgulhosa, muito feliz. Não pelo tema, claro. Mas pela repercussão. Pelo fato de perceber que meu texto pôde ajudar inúmeras pessoas que passavam pela situação da protagonista do conto, de violência doméstica.

Mas respondendo ao que a pergunta pedia (rsrs). Claro que concordaria em ver alguma obra minha no cinema. Seria muito bom. O único cuidado seria o de perceber até que ponto personagens e conteúdo seriam modificados. Mesmo em se tratando de uma adaptação, há coisas inegociáveis.

VII

LISA ALVES: Leí en alguna parte alguien comparándote con Margaret Atwood. ¿Usted ve algún acoplamiento de su trabajo con el trabajo de la canadiense?

CINTHIA KRIEMLER:  Wow! No lo he leído. Para mí es un gran elogio. Me gusta mucho la Margaret Atwood. Y comprendo, bajo un cierto aspecto, la comparación, aunque me parece una exageración (favorable a mí). Mis protagonistas nunca son mujeres sencillas. De carácter, quiero decir. Todas tienen su humanidad, pero también sus innumerables defectos y calvarios. Son personajes con disturbios, desvíos, fugas, inseguridades, egoísmo. Pero muy humanas. Humanas hasta em su inhumanidad. Son imperfectas. Densas. Internas más que externas. Mujeres de las que la gente no le gusta, que molesta a las personas, pero por las que, al mismo tiempo, las personas se sienten atraídas. Lectores de mi novela “Todos los abismos invitan a una inmersión” me dijeron que tuvieron dificultad para “tragar” a mi personaje en la primera parte del libro. Uno de ellos, un periodista amigo mío (pero muy crítico y también él escritor), me dijo que casi paró la lectura. Pero que después logró ver a mi Beatriz (la protagonista) detrás de los defectos y desvarios de ella. Y ahí se enamoró de la intensidad y las verdades escondidas del personaje. Para mí, eso fue muy gratificante. Yo incluso lo prefiero. Conquistar poco a poco. Prefiero que el lector camina conmigo, que crea intimidad, que entienda, que perciba las imperfecciones y los errores del personaje para poder, después, descubrir y entender mejor sus cualidades. Me gustan los preliminares. Y tal vez por eso alguien ha encontrado similitudes con el trabajo de Atwood.

LISA ALVES: Li em algum lugar alguém te comparando com Margaret Atwood. Você vê alguma ligação de seu trabalho com o trabalho da canadense?

CINTHIA KRIEMLER:  Nossa! Não li isso. Para mim é um grande elogio. Eu gosto demais da Margaret Atwood. E compreendo, sob um certo aspecto, a comparação, embora ache um exagero (favorável a mim). Minhas protagonistas nunca são mulheres simples. De caráter, quero dizer. Todas têm a sua humanidade, mas também os seus inúmeros defeitos e calvários. São personagens com distúrbios, desvios, fugas, inseguranças, egoísmo. Mas muito humanas. Humanas até em sua desumanidade. São imperfeitas. Densas. Internas mais do que externas. Mulheres de quem as pessoas não gostam, que incomodam as pessoas, mas pelas quais, ao mesmo tempo, as pessoas se sentem atraídas. Leitores do meu romance “Todos os abismos convidam para um mergulho” me disseram que tiveram dificuldade de “engolir“ a minha personagem na primeira parte do livro. Um deles, um jornalista amigo meu (mas muito crítico e também ele escritor), me disse que quase parou a leitura. Mas que depois conseguiu enxergar a minha Beatriz (a protagonista) por trás dos defeitos e desvarios dela. E aí se apaixonou pela intensidade e pelas verdades escondidas da personagem. Para mim, isso foi muito gratificante. Eu até prefiro assim. Conquistar aos poucos. Prefiro que o leitor caminhe comigo, que crie intimidade, que entenda, que perceba as imperfeições e os erros do personagem para poder, depois, descobrir e entender melhor suas qualidades. Eu gosto de preliminares. E talvez por isso alguém tenha encontrado semelhanças com o trabalho da Atwood.

VIII

LISA ALVES: Tu libro de cuentos “En la oscuridad no existe color rosa” fue uno de los semifinalistas del premio Océanos, en 2016. ¿Qué cambió para ti dentro de la carrera literaria después de eso?

CINTHIA KRIEMLER:  En términos de carrera, prácticamente nada. No vendí más libros, no fui entrevistada por casi nadie, nadie me comentó el libro. A no ser personas cercanas. Lo que cambió fue internamente. Yo tenía muchas dudas e inseguridades sobre mi trabajo. Yo vivía a la espera de un retorno. Bueno, bueno. Yo quería saber si alguien, además de los amigos, leería un libro mío y a él le gustaría lo que leyó. Como tú misma dijiste, escribo con el dedo en la desgracia, con el dedo en el horror existencial. Eso no le agrada a mucha gente. No puedo cambiar, y no quiero cambiar. Pero quería saber, en el universo de los que leen sin ser mis amigos, cuál sería la sensación que un libro mío causaría. Me sorprendió cuando mi editor, Eduardo Lacerda, de la editora Patuá, me envió un mensaje inbox me saludando, la mañana en que salió la lista de los 50 semifinalistas. Fui la única escritora de la editora, en aquel año (2016), a ser semifinalista. Y hablar semifinalista puede parecer poco para mucha gente. Para mí, fue el máximo. Eran 740 inscritos. Me quedé entre los 50. Esto significó estar entre el 6,7% que quedaron para la final. Un libro desconocido, de una autora desconocida, no joven, fuera del circuito São Paulo-Rio. No conocía a ningún jurado personalmente. Nunca tuve contacto con ninguno de ellos. Nadie indicó para ellos mi libro para leer. Para mí, tuvo un valor inmenso. La premiación fue elegida semifinalista. Y eso es lo que fue un gran retorno. Transformador. A alguien, al fin, le gusta leer mi escritura. Alguien que no me conocía.

LISA ALVES: Teu livro de contos “Na escuridão não existe cor-de-rosa” foi um dos semifinalistas do prêmio Oceanos, em 2016. O que mudou para você dentro da carreira literária depois disso?

CINTHIA KRIEMLER:  Em termos de carreira, praticamente nada. Não vendi mais livros, não fui entrevistada por quase ninguém, ninguém comentou comigo o livro. A não ser pessoas próximas. O que mudou foi internamente. Eu tinha muitas dúvidas e inseguranças sobre meu trabalho. Eu vivia à espera de um retorno. Ruim, bom. Eu queria saber se alguém, além dos amigos, leria um livro meu e gostaria do que leu. Como você mesma disse, eu escrevo com o dedo na desgraça, com o dedo no horror existencial. Isso não agrada a muita gente. Eu não consigo mudar, e não quero mudar. Mas queria saber, no universo dos que lessem sem serem meus amigos, qual seria a sensação que um livro meu causaria. Fiquei muito surpresa quando o meu editor, o Eduardo Lacerda, da Editora Patuá, me mandou uma mensagem inbox me cumprimentando, na manhã em que saiu a lista dos 50 semifinalistas. Fui a única escritora da editora, naquele ano (2016), a ser semifinalista. E falar semifinalista pode parecer pouco para muita gente. Para mim, foi o máximo. Eram 740 inscritos. Fiquei entre os 50. Isto significou estar entre os 6,7% que ficaram para a final. Um livro desconhecido, de uma autora desconhecida, não jovem, fora do circuito São Paulo-Rio. Eu não conhecia nenhum jurado pessoalmente. Nunca tive contato com nenhum deles. Ninguém indicou para eles o meu livro para ler. Para mim, teve um valor imenso. A premiação foi ter sido escolhida semifinalista. E isso é que foi um grande retorno. Transformador. Alguém, afinal, gostava de ler a minha escrita. Alguém que não me conhecia.

IX

LISA ALVES: ¿Qué escritores de América Latina usted lee?

CINTHIA KRIEMLER:  Soy una pésima lectora de autores fuera de Brasil. Y los que leo / li son los más consagrados. Pablo Neruda. Gabriel García Márquez. Isabel Allende. Laura Esquivel. Pero si incluimos allí América del Sur, la lista crece y mucho: Clarice Lispector, Machado de Assis, Carlos Drummond, Cecília Meireles, Hilda Hist, Carolina Maria de Jesus, Lygia Fagundes Telles, Adélia Prado, Conceição Evaristo e Maria Valéria Rezende.

LISA ALVES: Quais escritores da América Latina você lê?

CINTHIA KRIEMLER:  Sou uma péssima leitora de autores fora do Brasil. E os que leio/li são os mais consagrados. Pablo Neruda. Gabriel Garcia Márquez. Isabel Allende. Laura Esquivel. Mas se incluirmos aí a América do Sul, a lista cresce e muito: Clarice Lispector, Machado de Assis, Carlos Drummond, Cecília Meireles, Hilda Hist, Carolina Maria de Jesus, Lygia Fagundes Telles, Adélia Prado, Conceição Evaristo e Maria Valéria Rezende.

X

LISA ALVES:  ¿Ha tenido alguna propuesta de publicación fuera de Brasil?

CINTHIA KRIEMLER:  Ninguno. Pero me gustaría. Sólo que traducir un libro con un buen traductor cuesta caro. Después, todavía tiene el proceso de negociación con una buena editora o librería. No basta mandar al exterior y luego descubrir que la editoria no es buena.. O que el traductor no era bueno. Pero me gustaría ser traducida, sí. Para el francés, para el español, para el inglés. En cualquier orden. El soñar está permitido. Siempre.

LISA ALVES: Já teve alguma proposta de publicação fora do Brasil?

CINTHIA KRIEMLER:  Nenhuma. Mas gostaria. Só que traduzir um livro com um bom tradutor custa caro. Depois, ainda tem o processo de negociação com uma boa editora ou livraria. Não adianta mandar para o exterior e depois descobrir que a editora não é boa. Ou que o tradutor não era bom. Mas eu gostaria de ser traduzida, sim. Para o francês, para o espanhol, para o inglês. Em qualquer ordem. Sonhar é permitido. Sempre.

XI

LISA ALVES:  En un país que ocupa el 38º. lugar en el ranking de territorios con hábito de lectura, usted cree que hay esperanza en la carrera literaria? ¿Será posible vivir de escritura en Brasil?

CINTHIA KRIEMLER:  Esperanza siempre hay. Pero poca, muy poca. Es difícil, es muy difícil. Vivir de literatura en Brasil bordea lo imposible, si usted no es una autora consagrada, pero hay que cambiar esa realidad. Gradativamente, como todo proceso. Porque no creo que ya se hayan agotado todos los mecanismos para crear, cultivar nuevos lectores en Brasil. Para cultivar lectores de forma permanente. Hay, por desgracia, una población que no lee. O que no le gusta leer más de tres líneas. O aunque prefiere leer revistas de chismes, sobre artistas de novela, cantantes. Hay también los que hasta leen, pero que gustan de los llamados libros agua con azúcar. La gente necesita ver que todo eso es reflejo del país. De gobiernos que siempre desestimularon o boicotearon la educación, porque saben que es por la educación que se aprende a pensar, a elegir, a crecer, a opinar, a discrepar. Y yo hablo de crecimiento verdadero. Aquel que no cambia o desaparece de acuerdo con la moda. Yo veo a la gente criticando gustos musicales, gustos por lecturas llamadas de fútiles. Pero no veo un proyecto serio de distribución de lectura, de incentivo a la lectura, de divulgación persistente. Existen, por supuesto, proyectos aislados. Pero no una gran movilización nacional. Yo sé que ahí entra el problema del precio de los libros, que a su vez son caros a causa del precio de la materia prima.  Yo conozco esa cadena perversa que busca ganancia siempre. Pero cuando hablo de proyectos, me refiero al seguimiento permanente de las acciones inicialmente propuestas. No basta enseñar al niño a leer. No basta estimular la lectura. Es necesario acompañar, hay que estimular permanentemente, hay que dar incentivo, hay que despertar la curiosidad y la voluntad por nuevos contenidos. Es necesario debatir con estos lectores en formación y hacerles saber cuánto ganan (ganar, y no ganancia) personalmente, individualmente con la lectura. Y, a continuación, cuánto ellos pueden transformar su grupo, su comunidad, la sociedad a partir de lo que internalizaron, de lo que reflejaron a partir de las lecturas. Mientras no haya políticas públicas decentes dirigidas a la educación no habrá cambio en ese ranking. Parece cliché. Es cliché. Escucho eso desde que era joven. Pero es necesario que suceda. Y mientras no haya una acción social permanente junto a esos nuevos lectores, nada o poco cambia. No basta incentivar y formar nuevos lectores. Es necesario acompañar esa caminata hasta que se convierta en un hábito solidificado. Y que estos nuevos lectores se conviertan en actores sociales multiplicadores en sus comunidades, familias, escuelas. Las fórmulas la tienen. Necesitamos aplicar con seriedad. Y con los fondos. Y con la voluntad de crecer.

LISA ALVES: Em um país que ocupa o 38º. lugar no ranking de territórios com hábito de leitura, você acredita que há esperança na carreira literária? Será possível viver de escrita no Brasil?

CINTHIA KRIEMLER:  Esperança sempre há. Mas pouca, muito pouca. É difícil, é muito difícil. Viver de literatura no Brasil beira o impossível, se você não for uma autora consagrada, mas é preciso mudar essa realidade. Gradativamente, como todo processo. Porque eu não acho que já tenham sido esgotados todos os mecanismos para criar, cultivar novos leitores no Brasil. Para cultivar leitores de forma permanente. Existe, sim, infelizmente, uma população que não lê. Ou que não gosta de ler mais do que três linhas. Ou ainda que prefere ler revistas de fofoca, sobre artistas de novela, cantores. Tem também os até leem, mas que gostam dos chamados livros água com açúcar. A gente precisa ver que tudo isso é reflexo do país. De governos que sempre desestimularam ou boicotaram a educação, porque sabem que é pela educação que se aprende a pensar, a escolher, a crescer, a opinar, a discordar. E eu falo de crescimento verdadeiro. Aquele que não muda ou desaparece de acordo com modinhas. Eu vejo as pessoas criticando gostos musicais, gostos por leituras chamadas de fúteis.  Mas não vejo um projeto sério de distribuição de leitura, de incentivo à leitura, de divulgação persistente. Existem, claro, projetos isolados. Mas não uma grande mobilização nacional. Eu sei que aí entra o problema do preço dos livros, que por sua vez são caros por causa do preço da matéria-prima. Humhum… Eu conheço essa cadeia perversa que visa lucro sempre. Mas quando eu falo em projetos, me refiro ao acompanhamento permanente das ações inicialmente propostas. Não basta ensinar o menino a ler. Não basta estimular a leitura. É preciso acompanhar, é preciso estimular permanentemente, é preciso dar incentivo, é preciso despertar a curiosidade e a vontade por novos conteúdos. É preciso debater com esses leitores em formação e fazê-los saber o quanto eles ganham (ganho, e não lucro) pessoalmente, individualmente com a leitura. E, em seguida, o quanto eles podem transformar o seu grupo, a sua comunidade, a sociedade a partir do que internalizaram, do que refletiram a partir das leituras. Enquanto não houver políticas públicas decentes voltadas à educação não haverá mudança nesse ranking. Parece clichê. É clichê. Escuto isso desde que era jovem. Mas é necessário acontecer. E enquanto não houver uma ação social permanente junto a esses novos leitores, nada ou pouco muda. Não basta incentivar e formar novos leitores. É preciso acompanhar essa caminhada até que se torne um hábito solidificado. E que esses novos leitores se tornem atores sociais multiplicadores em suas comunidades, famílias, escolas. As fórmulas a gente tem. Precisamos aplicar com seriedade. E verbas. E vontade de crescer.

XII

LISA ALVES: Usted ha sido jurado de concursos literarios. ¿Cuál es el consejo que usted daría para los escritores de inicio de carrera: no renunciar a esos concursos o contratar a un agente literario (a)?

CINTHIA KRIEMLER: Nunca contraté a un agente literario. Creo que puede ser una buena cosa en el sentido de la divulgación. Pero no confío mucho. No creo que un agente literario pueda hacerme más o menos leída. A no ser que tuviera el agente literario del Chico Buarque (rsrs). En realidad, y sabiendo que debo / puedo estar equivocada, pienso en un agente literario como alguien que va cabrear a la gente por ahí para tratar de obligar a leer mi libro. El pensamiento me causa horror. Detesto molestar. Pero, por otro lado, puedo estar equivocada. Porque, después de todo, sin batallar a nadie se conoce. Que cada uno decida lo que sea mejor para su trayectoria, entonces.

En cuanto a los concursos, creo válidos en parte. Yo diría a los escritores lo siguiente (ni sé si diría, porque no soy de dar ni de acatar consejo): si usted está dispuesto a entrar en concursos serios, grandes, en concursos que tradicionalmente escogen como ganadores escritores realmente buenos, aunque desconocidos, todo bien, participe en estos concursos. Pero entrar en cualquier concurso, desde aquel de la panadería del barrio hasta aquel otro del colegio de su hijo, sinceramente, me parece una gran desesperación. Al final, el sujeto mira a su cara y dice que fue ganador de un sin número de concursos. Que es un campeón. Que es excelente. ¿En serio? La cantidad no es de calidad. Pero eso también es un criterio muy personal. Si el escritor necesita más de afagos que de realidad, ese también puede ser un camino. Como dije, no doy ni acato consejo. Cada uno sabe de sí.

LISA ALVES: Você já foi jurada de concursos literários. Qual o conselho que você daria para os escritores de início de carreira: não desistir desses concursos ou contratar um(a) agente literário(a)?

CINTHIA KRIEMLER:  Nunca contratei um agente literário. Acredito que possa ser uma coisa boa no sentido de divulgação. Mas eu não confio muito. Não creio que um agente literário possa me fazer mais ou menos lida. A não ser que eu tivesse o agente literário do Chico Buarque (rsrs).   Na verdade, e sabendo que devo/posso estar errada, penso num agente literário como alguém que vai encher o saco de gente por aí para tentar obrigá-los a ler o meu livro. O pensamento me causar horror. Detesto incomodar. Mas, por outro lado, posso estar errada. Equivocada. Porque, afinal, sem batalhar ninguém fica conhecido. Que cada um decida o que achar melhor para a sua trajetória, então.

Quanto aos concursos, acho válidos em parte. Eu diria aos escritores o seguinte (nem sei se diria, porque não sou de dar nem de acatar conselho): se você está disposto a entrar em concursos sérios, grandes, em concursos que tradicionalmente escolhem como vencedores escritores realmente bons, mesmo que desconhecidos, tudo bem, participe desses concursos. Mas entrar em qualquer concurso, desde aquele da padaria do bairro até aquele outro do colégio do seu filho, sinceramente, me parece um grande desespero. No final, o sujeito olha para a sua cara e diz que foi ganhador de um sem número de concursos. Que é um campeão. Que é excelente. Será? Quantidade não é qualidade. Mas isso também é um critério muito pessoal. Se o escritor precisa mais de afagos do que de realidade, esse também pode ser um caminho. Como eu disse, não dou nem acato conselho. Cada um sabe de si.

XIII

LISA ALVES:  Cinthia, podría indicar a los lectores de la Liberoamerica autores (as) brasileños (as) en fase de producción?

CINTHIA KRIEMLER:  Adriane Garcia, Micheliny Verunschk, Natália Borges Polesso, Sheyla Smanioto, Alê Motta, Márcia Barbieri, Andréa Pires, Eduardo Sabino, André Timm, Bruno Ribeiro, Tadeu Sarmento, José Almeida Júnior, Manoel Herzog, Tiago Germano, Geraldo Lima, Tiago Feijó. Hay mucho más gente. Gente muy buena. Pero es que esos fueron los que leí más recientemente. Sin hablar de las ocho escritoras que compusieron conmigo la antologia  Novena para pecar en paz, que organizé por la Editora Penalux (Beatriz Leal Craveiro, Lisa Alves, Lívia Milanez, Maria Amélia Elói, Mariana Carpanezzi, Patrícia Colmenero, Paulliny Gualberto Tort, Rosângela Vieira Rocha).

LISA ALVES: Cinthia, poderia indicar aos leitores da Liberoamerica autores(as) brasileiros(as) em fase de produção?

CINTHIA KRIEMLER:  Adriane Garcia, Micheliny Verunschk, Natália Borges Polesso, Sheyla Smanioto, Alê Mota, Márcia Barbieri, Andréa Pires, Eduardo Sabino, André Timm, Bruno Ribeiro, Tadeu Sarmento, José Almeida Júnior, Manoel Herzog, Tiago Germano, Geraldo Lima, Tiago Feijó. Tem bem mais gente. Gente muito boa. Mas é que esses foram os que li mais recentemente. Sem falar nas oito escritoras que compuseram comigo a antologia Novena para pecar em paz, que organizei pela Editora Penalux (Beatriz Leal Craveiro, Lisa Alves, Lívia Milanez, Maria Amélia Elói, Mariana Carpanezzi, Patrícia Colmenero, Paulliny Gualberto Tort, Rosângela Vieira Rocha).

 XIV

LISA ALVES: Para finalizar, nos regale con alguna citación de algún autor o autora que forman parte de sus referencias y que usted haya bebido de hecho en la fuente.

CINTHIA KRIEMLER:  Voy a dejar dos citas. Porque me representan mucho:

“Si tengo que ser un objeto, que sea un objeto que grita” (Clarice Lispector, en Agua Viva)

“No importa donde estemos, la sombra que corre detrás de nosotros tiene decididamente cuatro patas”. (Clarissa Pinkola Estés, en Mujeres que corren con los lobos)

LISA ALVES: Para finalizar, nos presenteie com alguma citação de algum autor ou autora que fazem parte de suas referências e que você tenha bebido de fato na fonte.

CINTHIA KRIEMLER:  Vou deixar duas citações. Porque me representam muito:

“Se tenho que ser um objeto, que seja um objeto que grita” (Clarice Lispector, em Água Viva)

“Não importa onde estejamos, a sombra que corre atrás de nós tem decididamente quatro patas”.(Clarissa Pinkola Estés, em Mulheres que correm com os lobos)

 

Tradução Livre

Traducción libre

 

Todos os abismos convidam para um mergulho - Cinthia Kriemler
Todos os Abismos Convidam para um Mergulho (Patuá, 2017)

 

Escrito por Lisa Alves

Lisa Alves (1981) é brasileira, radicada na capital federal do Brasil. É curadora da revista de poesia e arte contemporânea Mallarmargens. Tem textos publicados em diversas revistas, jornais e páginas literárias no Brasil, Portugal e Estados Unidos. Tem poemas publicados em nove antologias lançadas no Brasil, Argentina e País Basco. Participa da Antologia de contos "Novena para Pecar em Paz" (Penalux, 2017). Lançou em 2015 seu primeiro livro de poesia intitulado Arame Farpado (Lug Editora, RJ). site | lisaallves.wixsite.com/lisaalves email | lisaallves@gmail.com