Regresé a la misma habitación y me senté al borde de la cama. Traía una botella de whisky y un paquete de cigarrillos. Olía a desinfectante y a lilas. Si volvía atrás, recordaría el momento justo de tu salida. Te dije algo, no recuerdo qué, pero fue importante. No por tu respuesta, sino por cómo me miraste. ¿Dolió? Bueno, no eres tú el que llora todas las noches con una botella en las manos para amortiguar los recuerdos. No. No eres tú. Bebo y el líquido me quema en la garganta, pero no lo suficiente como para detenerme. Ya me había consumido.

Tus mentiras, mis mentiras, están cayendo como lluvia sobre mí. Hace frío, ¿sabes? Hace mucho frío en esta maldita habitación. No sé qué hago aquí, odio esta zona. Me trae recuerdos, esos recuerdos que me doblegaron por mucho tiempo. Ni siquiera sé dónde estás. Quizás estés leyendo un libro aburrido en Europa o comiendo tu plato favorito en Argentina. ¿No dijiste que querías visitar el Machu Picchu? Ni siquiera el dinero te puede comprar la voluntad. Tampoco me gustaba esa camisa que llevabas puesta cuando nos vimos. Era espantosa, ¿en qué pensabas? Otro trago y mi cabeza comienza a dar vueltas.

¿Ya dije que odiaba esta habitación? El color pálido, el olor, la cama. Todo me recuerda a ti. El techo tiene una extraña forma rectangular, ¿lo habrías notado? O tal vez sea el alcohol. Busqué los cigarrillos, me llevé uno a los labios pero no lo encendí. Maldije en voz baja y lo tiré por la ventana. Afuera llovía, pero cuando nos vimos, no llovió. ¿Lo recuerdas? Por supuesto que no. Solo te preocupas por ti mismo y tus estúpidos viajes por el mundo. Cómo si pudieras entender el dolor que me golpea en el cuerpo. Esa incertidumbre, esas preguntas, ese futuro incierto.

Otro trago más y me suspendí en el aire. Mi cuerpo se relajó y mi cabeza detuvo los revoloteos. Frente a mí había un espejo, aunque no me atreví a mirarme. Sabía que era un desastre y que mi cabello rojo estaba salpicado de licor y cenizas del día anterior.

Me levanté tambaleante y busqué una canción en mi teléfono. Subí todo el volumen cuando la habitación se estremeció ante la voz de Steven Tyler. Crazy.

Come here, baby
You know you drive me up the wall
The way you make good on all the nasty tricks you pull
Seems like we’re makin’ up more than we’re makin’ love
And it always seems you got somethin’ on your mind other than me
Girl, you got to change your crazy ways
You hear me?

La canté a todo pulmón, extendí mis manos y giré. Empecé a bailar y cantar. ¿Recuerdas cuando nuestros cuerpos se fundieron en una misma entonación?

That kinda lovin’ turns a man to a slave
That kinda lovin’ sends a man right to his grave
I go crazy, crazy baby, I go crazy
You turn it on, then you’re gone
Yeah, you drive me crazy, crazy, crazy for you baby
What can I do, honey? I feel like the color blue

Casi me caigo, pero me sostuve de la cama. Terminé por sentarme porque estoy muy borracha, cariño. No puedo detenerme. Miré las sábanas, ese color naranja era horrible. Todo era horrible pero… estuvimos aquí. Me besaste, me jalaste y entraste en mí con furia de pasión. La sentí latir en mi interior. Aún puedo sentir la humedad, los nervios, los besos en mi cuello. Hablamos por horas. Me amaste, luego me olvidaste. ¿Fue así de fácil?

Tomé la botella y el resto de los cigarrillos. Salí pensando en todas las mentiras que dije esta noche. Pero cariño, una botella de whisky todavía se encuentra en mi cabeza mientras hablamos.

 

Escrito por Yoselin Goncalves

Yoselin Goncalves nació en la ciudad de Barquisimeto, Venezuela, el 21 de mayo de 1993. Comenzó escribiendo relatos de índole romántica, pero después se inclinó por la fantasía y el terror. Se graduó de bachiller en ciencias en 2010 y en 2017 culminó su Licenciatura en Publicidad y Mercadeo con énfasis en imagen corporativa en la UIP (Panamá). Ha trabajado en distintas áreas de marketing, ventas y administración. En 2016 realizó el taller Escriba y Publique su Libro, dictado por Ileana Golcher en la USMA. En 2017 cursó el taller de Formación de Escritores PROFE del INAC en la misma institución. Los libros de la bilogía El acecho de los inmortales (volúmenes I y II) fueron publicados en Amazon y otras plataformas digitales, tanto en formato físico como digital, entre los años 2016 y 2017, y fueron presentados en la Feria Internacional del Libro en Panamá 2017. En septiembre del mismo año, la autora obtuvo una mención de honor en el Concurso Venezolano de Literatura Fantástica y Ciencia Ficción SOLSTICIOS, por su relato «La mujer del lago» en la categoría «fantasía». En marzo de 2018, su cuento «Te llevo en mis venas» fue FINALISTA del II Concurso Internacional de Cuento Breve TODOS SOMOS INMIGRANTES de México. Sus escritos aparecen publicados en diferentes medios.