cortábamos el pan con las llaves de

la casa a la que no queríamos regresar

dentro colocábamos dos o tres salchichas crudas

sentados en La Latina como

hilos invisibles en las manos de los muertos –

 

recuerdas la huelga de basureros en 2014?

corrías -con la amplitud del desierto en tu garganta radiante-

hacia los escombros de un edificio recién demolido en Fuencarral

piel lactea deslumbrante levantando una galaxia entera de

galerías nocturnas –

corrías corríamos sin edad por encima

de las bolsas de basura y los glaciares

una selva contemporánea

a los pies de los hijos de la peste

espalda con espalda

y la mañana tan cerca de la boca

tratando de abrir una botella de vino en

un bordillo meado por los trabajadores

vino caliente

cuidando de no tragar ningún cristal

y descubrir una nueva tarántula de arena sangre arriba

 

ahora años después

con los pasillos de la facultad habitados por

unos estudiantes que ya no somos nosotros

seguimos recorriendo la ciudad de sur a norte

<<ya no sé que hacer, Juanito>> y me miras

como un animal rojo orbitando la esquina

de un cuadro olvidado de algún pintor olvidado de la URSS

no sé que responderte cuando dices <<quizá me haga fotógrafo>>

y sé de sobra que no sabes usar una cámara

no sé que responderte cuando dices <<ganaremos la pelea>>

y sé que es mentira porque la gente como nosotros

nunca gana las peleas

siempre las ganan otros

los que nos prometieron

que el futuro sería un sol brillantísimo

llevado por bueyes místicos

y entonces regresamos a casa

con nuestras parejas humildes y pacientes

y apretamos los puños dentro del pantalón vaquero

mirando el mundo desde el asiento del autobús

con las pupilas llenas de reptiles a 120km/h

una familia discute en un idioma que no conoces

y el planeta vuelve a abrir su pesada cortina de rostros

ofreciéndonos su membrana luminosa

una explanada de órganos maduros floreciendo voluntariamente

en el límite lumínico de la realidad

algo que nunca podremos tocar

porque somos los hijos de la peste

espalda con espalda

y mañana bien temprano

habrá que ir

a buscar

trabajo

 

<<ya no sé que hacer, Juanito>> y me miras

y puedo responderte ahora:

 

aún cabe la vida en una mochila -tú lo sabes-

y se extenderán las autopistas

como la anatomía del caballo en la noche

y cruzaremos callados las distantes centrales nucleares

y nos emborracharemos en las calles del mundo

donde hay espacio para los amaneceres eléctricos

y descansaremos nuestras santas aureolas

bajo un racimo de sombra fresca

y hablaremos del futuro hasta que venga la muerte

bañándonos en ríos y canales claros como

una hemorragia y te diré

<<serás un gran fotógrafo, el mejor>>

y tú me diras <<hemos ganado la pelea>>

porque la gente como nosotros

siempre gana

las peleas

y fumaremos tranquilos pensando en

todo esos años salvajes y en como se fueron

y habrá tantos nuevos lugares

donde construirse una segunda piel

para

Ser

al fin

porque somos los hijos de la peste

espalda con espalda

Escrito por Juan Ángel Asensio

Juan Ángel Asensio nació en Madrid, el 28 de septiembre de 1994. Autor de ''locos//santos//salvajes'' (ed. Chiado, 2017), graduado en Literatura General y Comparada y, sobretodo, miembro del colectivo Vitalismo, grupo de poetas salvajes, con los que recorre las ciudades manchándolas de poesía hasta el hueso. Para él, la vida (las heridas, el éxtasis) siempre fueron antes que el poema.