La pérdida de una parte del yo. El trauma y la desazón posterior. Lo irreparable. Poner la lengua de tal forma que el viaje de tres pasos que se emprende desde el borde del paladar se apoye en la ausencia.

Comer un coño es adictivo. El análisis de textos, en concreto de las canciones populares, sirve para conocer con precisión el pensamiento existente entre la ciudadanía sobre un tema. Cuando el grupo musical Pxxr Gvng decía en su canción Tu coño es mi droga que «Tu coño es mi droga/ tu coño es mi droga/ tu coño es mi droga/ tu coño es mi droga/ tu coño es mi droga/ tu coño es mi droga/ tu coño es mi droga/ tu coño es mi droga» [1] [2] queda patente cuál es el sentir general sobre la materia.

Cunnilingus (del latín: cunnus, “vulva”; y lingō, lingĕre, “lamer”) es la práctica del sexo oral en los genitales femeninos (clítoris, vulva y vagina) [3]. El placer que supone practicarlo es considerable, pero el interés no radica tanto en la realización del mismo sino en el disfrute que produce en la otra persona.

Se intuye que existe un alto grado de confianza con el sujeto al que se le realiza, al ser un acto muy íntimo y delicado. Aunque, lo cierto, es que la confianza tal vez no sea el factor más importante para determinar si es conveniente o no. Por ejemplo, se puede tener confianza con una tía abuela o Javi, el camarero del bar Los Álamos, pero en ninguno de esos dos casos se debería comer un coño.

Supongo que, como en cada arte, existen mil corrientes y ramas de pensamiento sobre el tema. Se puede imaginar uno a los comechochos de la Escuela de Düsseldorf, más preocupados por la técnica que por la estética; a los lametotos, meros sofistas que se pierden en sus discursos grandilocuentes en vez de pasar a la praxis; o a los postchuministas, que, como cualquier vanguardia, poseen un discurso que no es comprendido por la población, tal vez desposeída de las competencias necesarias [4].

Yo me considero un mero autodidacta, alejado de cualquier escuela. Para realizar un cunnilingus baso mi técnica en la consulta con la pareja. Prefiero recibir sus instrucciones y dejar la experimentación para otros campos. Además de intentar resolver estas dudas sobre qué causa placer y qué es mejor dejar de hacer, creo que es importante esforzarse, dedicar tiempo en el disfrute ajeno.

Algunas posibles acciones: besar los labios vaginales, pasar la lengua suavemente por el clítoris -arriba-abajo, izquierda-derecha o en círculos-, introducir la lengua en la vagina, dejar que la pareja se frote contra nuestra cara, escupir, usar nuestros dedos.

Cuando uno realiza un cunnilingus se debe ser consciente de que la lengua, un simple músculo, realizará un esfuerzo al que no está habituado. Por eso, cuando aquel día noté el pinchazo en la parte posterior de la misma pensé que no sería nada grave. Decidí parar por si era una de esas lesiones de tipo microfibrilar de las que es difícil recuperarse si uno no localiza a tiempo.

En el espejo del baño puse mi lengua poco a poco contra el paladar. Es casi imposible lograr una buena visión de esa zona cavernosa y tenía que hacer arriesgadas contorsiones para lograr una iluminación de película expresionista. Intuí, ya en el momento del pinchazo, que mi frenillo se había roto. Esa idea cruzó mi mente. Imágenes de mi boca anegada en sangre ocupaban mis temores. No quería mirar y elevé la lengua tímidamente. No estaba [5].

Temí lo peor. Problemas de dicción. Tragarme la lengua mientras duermo… Y ya está, pero es un grado de riesgo realmente elevado.

La persona con la que comparto una relación sexoafectiva dijo que tengo una llaga en la parte inferior de la lengua, que tengo un punto blanco y que es algo normal lo que siento, que a ella también le ha pasado. Yo también veo el punto blanco del que habla, pero creo que deben ser restos de mi frenillo desgarrado.

Pasado el tiempo pienso que la pérdida de una parte de mi ser, aunque no tuviese mucha relación con ella, no significa nada. Al revés. He estado meditando y perder mi frenillo puede tener consecuencias positivas. Noto que puedo mover la lengua con mayor soltura.


1. Ad infinitum.

2. Sic.

3. Esto lo copié íntegro de Wikipedia, sería necesario retocarlo para no levantar sospechas. Recordar más tarde.

4. Interesante debate: ¿sirve de algo un movimiento que se aleja del pueblo? Una élite que acapara sus propios códigos parece condenada a la endogamia.

5. Lo cierto, días después de los hechos, es que sí está, pero estoy seguro de que su tamaño es inferior. Esto no lo puedo corroborar porque es una zona a la que hasta ahora no había prestado mucha atención.

Escrito por Luis Díaz

Periodista. Bebo, fumo y me pego con vagabundos.