Retazos o cartas

de Boy para Inés Azcoitilla
 (sin respuesta)
Caigo en tu corazón
Como un instante de sal
Sobre el océano
Metamorfosis marina del tiempo
Oleaje periódico
ANSIO CONTENERTE
EN MIS DESPROPORCIONES CARDINALES
S
O         E
N
  Madre,
Una imagen cuelga de mi cabeza
                   Un fruto de palabra
Una cordillera colorada
que me emparenta a ti.
                                                     Y mi piel se abre queriendo nombrarte
                                                     Y mi alma se quema pronunciándote
                                                     Y en mi hartazgo indecible por la sed
                                                                     Chorreo estos gemidos

 ¿madre, por qué me has abandonado?

Mis manos  han sido abortadas
y ahora escribo con los ojos

MÍRAME infinita!

sobre las cosas con tu claro aroma de
No lugar, de espacio derruido y cercano
Sueño habitar la cobija que guardas
bajo los párpados, abrigarme con ellos
y contemplar el mundo desde la estela de tu lluvia
por la que crece la humanidad
Si yo pudiese ser tú, trataría de no abandonarme
 El dolor Madre,
es haber bebido el mundo desde el llanto crucificado de tus pechos
El dolor madre es el sol cayendo de la ciclópea tarde
El dolor madre es alguien  que concibe un mundo sin dolor
más el dolor se le escapa en el primer grito
Como el rocío despertando a la ceguera
¡QUÉ SUENEN LAS TROMPETAS, LOS ESPEJISMO

Y APAREZCA ROTO EL PORVENIR EDÉNICO DE LA SERPIENTE!

He comido de tu vientre madre
la gravedad inexplicable de la manzana
Su tronco íntimo sobre mi sexo fértil
En el estreno de lo terrestre
He saboreado tu ausencia última
Y aun ahora no puedo sino masticar
 tus nubes

 NUBE EXPATRIADA

POR TRASGREDIR EL CIELO

Por adorar el sudor absoluto del mundo,
el abismo de la piel que encubre
a Lucifer deformado por su amor
huyendo de su condición angélica
 hacia el paraje invisible
del reflejo prismático de la soledad
(El infierno es la ausencia que no llega a abarcarlo/a)
 COMO UN GIRASOL SIN LUZ
AGACHO MI CABEZA HACIA LAS AGUAS
y encuentro
ay, solo encuentro
un monstruo

EL MONSTRUO ES BARRO    COmo  tus cabellos

ME CUBRO de tu silencio de pulpo
De tus tres corazones de fuego

 barro deformado por ti

  monstruo enamorado

  en cruces de carbón que desdibujan su carne
Y LO BORRAN…
el hijo NO ha muerto

HA             DESAPARECIDO

 todos sus reflejos tienen una conciencia similar al exceso intempestivo de tiempo
todos sus reflejos tienen una conciencia similar al exceso intempestivo de tiempo
Una mosca es atrapada en la aparición del lenguaje:
¿podré entrar en la miel cósmica de tu reino madre?
Acaso no fuimos mortales preocupados por la extinción

 Desenredando el trigal

profético de la angustia

Veo a mis ojos

Caer sobre tus manos sin fondo

 INES CAUTERIZÓ DE PARAISO CADA HORA

 

De Creación del silencio (2014)

 

Escrito por María Miranda

María Miranda (Arequipa, 1986) estudió literatura en la Universidad Nacional de San Agustín (UNSA) en Arequipa, Perú. Ahí co-fundó la editorial independiente Dragostea junto a Jorge Vargas y Robert Baca, e impulsó el proyecto de editorial artesanal Las Bacantes junto a Evelyn Hancco. Con Dragostea publicó veintidós ediciones entre las cuales se encuentran sus dos libros: Romané (2005) y Los velos de la derrota (2009). En el año 2011, se mudó a Argentina para estudiar una maestría en literatura latinoamericana en la Universidad de Buenos Aires (UBA). En Buenos Aires, co-editó la revista de ensayo y creación Los Juegos Verdaderos junto a Jimmy Barrios. En el año 2014, publicó su tercer libro de poesía o ensayo Creación del silencio con la editorial arequipeña Grita Ediciones, antes de mudarse a Connecticut, donde estudia un doctorado en literatura latinoamericana en la Universidad de Yale. Actualmente, impulsa un proyecto de traducción Cíclope ambicioso junto a José Darío Martínez y se encuentra trabajando en un próximo libro de poesía o ensayo: Charcas o la parábola sobre el vacío.