Saudade

 

mi padre amaba las cerezas (cherries)

era estrambótico pero encantador

entendía de vestidos y claveles

había vivido en el campo y mencionaba caballos

él conocía bien el cielo estrellado

a mí me estrella extrañarlo

no puedo meditar sin lágrimas de tempestad

me emociona escuchar el hipnótico movimiento de las llaves de las puertas de la destrucción

alguna vez me invitaron, ahora la dueña soy yo

aprendí a cantar cuando él murió

hubo algo que creció en mi interior

se pobló de ruiseñores

perseguí una quimera en medio de los ángeles

mientras aspiraba un poco de cenizas del volcán

 

Críptica

 

vivo en modo avión

el maestro nota que otra vez reposo

entre nubes

se burla de mí, me espera abajo con

un cartel con mi nombre

y yo que estoy pensando en lo que

le voy a regalar en su día

 

le regalo una ensalada de frutas

con mucha frutilla y poca naranja

algo de banana y manzana

le regalo un anillo apto para

ilusos con una bola que contiene

un simulacro de nieve

aunque se me nuble el juicio

 

mis piernas son dos troncos que separan universos

con caminos poblados por hormigas rojas

un gusano de frambuesa recorre mi brazo

se escapó de una tierra hostil

este espectáculo de ternura le pertenece

 

 

 

Escrito por Denise Griffith

Es escritora y tiene un poemario publicado llamado Antojos de desorden con la editorial Escritor de la legua. Trabajó en librerías como Kel (libros en inglés) y el Ateneo Grand Splendid (una de las librerías más hermosas del mundo). Asistió al taller literario dictado por el escritor Luis Mey y colaboró en diversas revistas digitales como Suda la lengua, Revista Kundra, Revista Colofón, Soy Pensante, Oculta Lit, Digo Palabra Txt, Revista Cantera y El periódico de las señoras. Se desempeña como crítica de teatro para la página GEOteatral. Contacto: denise.elizabeth.g@hotmail.com