*

310 vientres

100 receptoras preñadas

25 padres de plantel

oferta excepcional

de genética productiva

puros (sin gen

salvaje o ancestral)

15 preñadas de alta calidad

450 de nivel superior

28 usadas paridas

30 hijos al pie, 2°parición

pago contado 6% de descuento

machos, plazo 90 días

o 5 cuotas, hembras

plazo 60 días, flete gratis

60 puros controlados

100 controladas puras

hijas de Crédito, padre

del Gran Campeón

200 inseminadas con Efectivo

180 días libres o 10 cuotas

sin interés, productor

de Buenas Hembras

pigmento total

facilidad  de parto

hijos que logran

los precios máximos

reproductores con

información confiable

remate de embriones y envíos

de semen a todo el país.

 

 

 

 

 

 

*

¿Marcas son señales?

¿Señales son marcas?

Me invitan a reducir los signos

del envejecimiento

combatir combatir combatir

el soma

lo semi

la semántica

escribir como morir

como mirar

no saber

diferenciar la señal de la marca, la marca

de la señal

¿Son?

¿Son?

Me invitan a reducir

riesgos de accidentes

lucir dientes perfectos

a la una

a las dos

y quien no quiere

dormir como morir como mirar

se jode, sin son

ni ton: a la una

a las dos y a envejecer

a mirar a morir a joderse

combatir escribir reducir

no dormir combatir combatir

signos

al son son

de la señal

la marca, la marca de la señal diferenciar

no saber cómo.

 

 

 

 

 

*

Una bikini con flores de colores

en alguien que no quiere llamar la atención

resulta una paradoja triste

y desapercibida. Un sol

ventoso quema la playa.

Soy alguien que tiene miedo de recordar de repente

que dejó caer las llaves

por el hueco del ascensor

y ahora no está ni adentro ni afuera.

Entonces afuera/adentro se vuelven

categorías estables, con límite físico:

evito el peligro escrito en la remera

del chico que caía del andamio cuando apreciabas

desde la ventana la quietud del mar.

A veces pienso en el perro que tuvimos

que es como todos los perros que nos miran

con ojos que reflejan nuestra propia bestialidad.

Sólo que ese perro tenía un nombre

y al fondo de lo insoportable estábamos unidos.

A mí me nombraron personas que se cruzaron

por casualidad en un baile de barrio. Nunca

supieron decir por qué

me nombraron así.

Al perro lo habíamos llamado por el resultado

de quitarle la sílaba ni

al nombre del perro que ya habíamos perdido.

En la playa se mojaba las patas y corría

como si el mundo fuera a desaparecer.

Y yo pido protección para evitar

la laceración de la carne expuesta. Soy alguien

queriendo escribir sobre estos días nuestros

sacándonos de la cabeza piojos

que hacen ruido entre las uñas.

Una mujer iluminada por una pantalla

bajo nuestro balcón, es la noche que avanza: continuidad

inevitable, en palabras

de acá y de ahora.

 

 

 

 

 

*

Maniobras

 

1

Continúa el exterminio.

 

Se hará uso del rifle sanitario

informa el gobernador

en el televisor que heredamos.

 

Las gaviotas son demasiadas

vuelan como las noticias malas

las cosas de quien muere.

 

Las ballenas son pocas

no pueden

hablar y no por eso las olvidan.

 

 

2

Se acercan desde el cielo.

Voz en off de periodista.

Sombra de helicóptero en pantalla.

 

Con el tiempo aprendimos

a no retorcer

la ropa que dice No retorcer

y ahora gotean

mangas sobre el calefactor.

 

Un perro se come a uno de los dos guanacos

del zoológico local. Imaginate al otro

encerrado en la misma jaula.

 

El miedo animal es inmenso

se come a sí mismo.

 

El olor a sangre atrae a otros perros.

 

Las gotas caen

con una insistencia aterradora.

 

 

3

La gata que teníamos

enterrada en una maceta

fue descubierta               .

Sus huesitos desperdigados

me recuerdan que el corazón de un gato

también se desgasta.

 

 

 

 

 

 

Escrito por Andrea López Kosak

Nací en Bahía Blanca, Argentina, en 1976. Publiqué Bailar sola (Editorial de la Universidad de La Plata, Argentina, 2005), La Tarea (Manual Ediciones, Chile, 2011), Le dan hueso (Cinosargo, Chile, 2012), Leva (Literal, Méjico, 2015), Indor (El ojo del mármol, Argentina, 2015)