El fuego no concibe el humo que te ahoga en descontento
El descontento se acerca al cenicero y asesina la época
Que agoniza recordando el nirvana de ensanchar las venas de humo y de sangre
Que arden hasta aplastar la colilla de mi paciencia

De mi aguante

De mi diversión

De lo que quizá me mantenía con vida
O en un simulacro de ella.

Tengo el rostro de Caronte metido entre las piernas
Me río y con los denarios arranco los huesos de la órbita
De esa fosa que consumió el cadáver de mi mejor versión

 

El grito y la sal confirman el trueque maldito que hice en el Estigio

 

En la balsa voy desnuda
En la balsa van sus huesos
Y lame mis llagas
Y muerdo la médula
Vamos a herirnos
No tengo miedo.

Escrito por Verónica Vidal

Verónica Vidal (Coro, 1995) es editora adjunta de la Revista Literaria Awen (revista-awen.webnode.com.ve) y asesora de investigación intercultural del Instituto Pachayachachiq de Cusco, Perú (pachayachachiq.org). Escritora, locutora y actriz de teatro; actualmente cursa estudios de Artes Plásticas mención Fotografía. Ha publicado el poemario La Danza de los Mares (Palíndromus, 2017) y la plaquette Cartuchos Vírgenes (Ediciones Awen, 2018); forma parte de la antología de poesía venezolana ANT[ROP]OLOGÍA DEL FUEGO y es jurado del II Certamen de poesía venezolana Ecos de la Luz de la editorial Palíndromus.