Visto desde el punto de vista de la muerte
todo amor es eterno
inconmensurable
desborda con su luz al mundo injusto que se lo lleva.
Visto desde el punto de vista del fin del mundo, de algún mundo,
todo amor vale la pena
es eterno,
es sagrado
límpido, refulgente.
Arde en el pecho.
Llena los ojos.
Tuerce las tripas.
Funge como sentido máximo y vital.
Y
visto desde el punto de vista del tedio
visto a través de la profusa producción de horas que ocurren y
hacen cola para ocurrir
y luego otrás vendrán
para seguir ocurriendo
es decir
visto desde el punto de vista del tiempo
o de la vida
el amor no es posible.
Ningún amor es posible.
Se deshace ante la mirada
como el ala de una polilla
que solía ser mariposa.

Escrito por niacabellos

Mi nombre es Nía y vivo en Córdoba, Argentina. Soy licenciada en Letras y tengo publicado un libro de poesía, El Final de La Respiración, editorial Llanto de Mudo. Confío en la escritura joven y en las redes que puedan potenciar las producciones independientes.