Cuánta ansiedad

para escribir

Cuánta ansiedad

se estornuda

los viernes

entre la cama

y la calle

      sacar la basura

      ponerle limón

a las papas

de carrito

 

Las cosas

en mis bolsillos

el pantalón del miércoles

la mochila

que no se sostiene

en mi hombro

la charla

con los extraños

que alguien planeó

en mi oído

                                                el futuro

 

y yo aquí

sin contarlas

No he desenvuelto

los tickets

del último año

Están ahí

museo

de fin de semana

museo

de una vida

que se acaba

entre el aliento

matutino

de los otros

 

No puedo comer

cuando cocino

¿Has encontrado el sentido de algo?

Me han escuchado

decir

*tiene sentido*

y después

vean mi revolución

bajo las colchas

lejos del ruído

de sus cerebros

historiográficos

                                       el pueblo sí puede repetir

                                                              sus episodios

 

Qué quiero decir aquí

en medio de la ansiedad

que no reconocemos

única

ni propia

sino como

un                  medicamento

del débil                                                  enfermos

                                                              por no estar

 

Qué es esto

bajo mi cabeza

el cuerpo

de la presa

será

perseguido

mientras corra

 

No asaltaremos

nuestros hábitos

porque las hormigas

tienen una muerte

más triste

 

Correr

el vecino que espía

me exige

estar desnuda

untando la crema

a las seís

con diez

Puntual

ahí estoy

para afuera

y no para mí

aunque la ventana de mi cuarto

 

he construído

un cuarto

jamás un entero

de mí

Jamás una atmósfera

segura

que no tenga que ver

contigo

contigo

contigo                                     ya voy a dejar

                                                 de idealizarnos

 

Ansiedad

de no ser

lo que digo,

 

¿Dónde estoy

gritando?

No hay sitio

en el que pueda sentir

lo que quiero

porque

 

en los bolsillos

de mi pantalón

se pierden

mis  

cada miércoles

 

Se pierde

un tesoro

                                    estar presente

Ojalá se perdieran

los que se tienen

con frecuencia

y después

nos sentamos

y decimos

cómo fue el bosque

 

Cómo fue no tenerme

segura

cómo fue romper

las ramas

pisarlas

los ojos

tendidos

a distancia

 

Qué bueno

si nos perdemos

de mucho

y pronto

desconocidos

siendo un equipo

Si no me recuerdas

tendrá valía

el retrato

de

no me recuerdes

tomate un tiempo

lejos

del viernes

no me dibujes

No enmarcar

un sólo momento

de mí

 

punto de fuga

                                    qué ansiedad

de vernos confluir.

 

Escrito por Lola Langarica

Tania Dolores García Langarica, Cuernavaca, Mor. - México, 15 de noviembre de 1993. Estudió letras en la Universidad del Claustro de Sor Juana. Ha colaborado en revistas como La Ciudad de Frente, Cultura Colectiva, Cáñamo y Generación así como con el proyecto La Parvada Agenda Cultural y El Foro La Chula Móvil. Sus textos han sido publicados en páginas como Des/linde, la revista Ruina Tropical y Tierra Adentro. Es parte de la antología Químicas Sanguíneas(2016) y también de Poetas del Asfalto(2017). Estudia Filosofía en La Universidad Autónoma de México, sale y lee mucho, mantiene el proyecto audiovisual #goomfp y se prepara para el natalicio de No hay manantiales en la carne.