La tierra no pide permiso…¿A quien debería?

Crece, abriéndose furiosa y fértil, un útero que late y se expande en verde,que florece como una flor de cardo inmensa y dolorosa.Entra en la casa,levanta torres de hormigueros en sus trincheras,buhardillas de panales inverosímiles en la cocina, quejosas arañas tejedoras se desplazan insultando a su paso.

Despacio.Nos hacemos un sitio. Leo muchísimo,escribo. De tanto en tanto veo en los bordes de la ventana hormigas invisibles afiebradas ir y venir incansables.

Late,todo late a su ritmo.Crece decidido ante el menor descuido.Creo dormir luego del almuerzo pero voces de niñas me sobresaltan.No hay nadie,solo lo inabarcable y los sembrados.El tiempo mas despacio. No hay niñas,nadie grito mi nombre.Debo estar soñando.

El agua que desborda del molino atrae a los pájaros.Si me quedo quieta no me advierten y juegan en el agua encantados.El calor nos detiene.Las chicharras gritan anunciando que ésto no es todo.

Vacio mi mente y es agua,es verde,tierra,un útero que es flor,que es cardo que tienta la caricia y la refrena.

 

(Crédito imagen de portada: Eliana Ramponi)

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imagen: Eliana Ramponi

Escrito por Eli Ramponi

Eli Ramponi nació en la ciudad de Mercedes (Provincia de Buenos Aires, Argentina) el 4 de octubre de 1984. Cursó estudios en Letras en la Universidad de Buenos Aires. Es directora creativa y diseñadora en Heliana desde marzo de 2017.