sé que la tierra no es plana. sé que la tierra no es redonda. sé que la tierra te lleva a distintos lugares en distintos momentos y de la misma manera en la que a mi me traslada, también lo hace contigo, y con los otros miles de seres con quienes compartimos esta existencia. esa tarde, me llevó a una cafetería. en aquella época acostumbraba a tomar un café por las tardes. no me gustan los lugares muy concurridos, y por esa misma razón prefería tomar la mesa con no más de dos sillas a su alrededor. luego de la primera taza de café y al encontrarme a la mitad del escrito que me encontraba realizando, decidí levantarme y comprar otra taza de café… ¿porqué no? si con una taza llegué a la mitad, con la otra lograría escribir el resto. para cuando ya tenia la mezcla caliente de agua y cafeína entre mis manos y me regresaba al puesto en el que me encontraba, un sujeto ya se había sentado en mi lugar, ocupando una de las dos sillas. al mirar al rededor, las pocas mesas del lugar ya estaban ocupadas. no me importó… pedí permiso, y me senté frente al tipo, quien aparentemente ignoró mi presencia por completo, ni siquiera me dirigió su mirada mientras permanecía cabizbajo. preferí no prestarle atención, y continué con mi café y mi libreta. pasados unos minutos, quien se encontraba frente a mi, empezó a balbucear: “no quiero flores… extraño mis rosas… no sé quien soy, pero al menos dios me dejó esta soga… el mundo se cayó, o tal vez soy yo el que se encuentra abajo… la fruta se ha mantenido colgando del árbol de magnolia, conservando su frescura y el olor de carne ardiendo… deja de llamarme cobarde, al menos sé amarrar un nudo con la cuerda que dios me dio, deja de llamarme débil, al menos puedo colgarla en lo más alto de la fosa, deja de llamarme loco por huir de las demás personas por no ser como tu… siento que seré la fruta que colgará para alimentar a los cuervos hambrientos. aquí está tu fruta… para que la lluvia la inunde, para que el viento la tumbe, para que sol la vuelva piedra, para que las hojas la cubran y no vuelva a crecer… a veces siento que ya he estado del otro lado, y se siente mejor allá, a comparación de aquí, y si no es así, desearia verlo por mi mismo, sentirlo por mí mismo… si es que consigo volver a sentir. si es que consigo que el dolor me permita volver a sentir otra cosa. intenté medicarme… ¿la receta decía que 1 a 2 por día? juraba que decía una docena. es otra manera, pero no funcionará a menos que sea con la soga… pero ¿cómo me verán después? ¿cómo me recordarán? ¿cómo me amarán? si no me aman ahora, ¿quien dice que lo harán cuando la gravedad haga el trabajo por mi? tal vez no soy el único aquí… puede que exista una persona fuera de esta fosa… oh hombre de luz ¿qué harás tu con el extremo de nuestra soga? sácame de mi agonía, baila en el borde junto a mi, resucita mi apatía por ataúdes, devuélveme todo lo que la magia me arrebató, oh hombre de luz, estoy nuevamente entre la noche… así que escucha atentamente: cuando sea el momento, trae a dieciséis poetas, que escriban mi nombre en oro y que pavese sea el primero en despedirse… que nadie se asome, la oscuridad me mantiene adentro… mierda… no tengo dinero y no sé si me permitan entrar al cielo, tal vez pedro me deje entrar por la puerta trasera… debería hacer un halo con la soga, pero la gravedad hará lo suyo, y atravesará mi cabeza y terminará en mi cuello… mierda… ¿adónde está mi miel y mi leche? desearia ser más como tu… más joven y más cuerdo. me pregunto si te sentirás solo sin mi, de la misma forma en la que yo me siento solo. puede que te sientas mejor sin mi después de todo… ojalá pudiera sonreír como tu. mi problema es que lo sé todo, sé toda la verdad y sé que después de todo, tu no me salvarás, yo no me salvaré y aquí moriré.” al terminar mi café y el poema, el sujeto se mantuvo con la mirada perdida, sin mover ningún músculo, como si hubiese abandonado su cuerpo. de igual manera, sin interrumpir su silencio, yo cerré mi libreta, tiré el vaso vacío en la basura, y dejé algo de propina en la caja.

Escrito por Joab Huc.

Joab Huc nació en el año 1997 en la provincia de Colón, Panamá. A sus 17 años fue reclutado por Luis Wong Vega para formar parte del Grupo de Poesía Contemporánea Colonense. Con quien entonces publicó su primer poemario “nirvana, NEGADO.” dentro de la publicación colectiva Novísimos: Nuevas Voces Poéticas Colonenses. Ha participado en múltiples festivales y recitales a lo largo de Panamá. Festival Internacional de Poesía Penonomé en Abril 2016, Festival Internacional de Poesía Ars Amandi 2016, Festival San Francisco de la Montaña 2017, solo para mencionar algunos. Además de poeta, es cantautor, cuentista, ensayista y recientemente ha incursionado en el campo de lo audiovisual.