A Alfonsina en su grave mar

El perfume de tu cuello

Estás soñando.

Veo el baile de tus ojos,

viejas aceitunas en un plato,

mariposero de besos en la playa,

bala perdida que perfora el aire.

 

Me acerco a tu cuello.

Huele a leche de vaca

pero esa vaca es rubia,

como tu abuela,

como los trigales,

rubia como nuestra casa.

 

Sueñas que comes.

¿Soñarás también mi cara?

¿Soñarás mi pecho?

¿Sueñas mi muerte?

Sueño que te estoy viendo.

Sueño el rostro del aire cuando es perforado.

Sueño que soy yo quien ordeña la vaca perfume de tu cuello.

Escrito por María Choza

Sinaloa, 1994. Poeta amante de la literatura infantil, la vainilla y el mar.