Un solitario entra en un hueco  negro

Ve universos en su viaje y constelaciones

Todo le hiere

Nada es en vano

Todo importa

La cabeza gira en las madrugadas

Necesitamos a nuestro doble

Sólo sabemos vernos a nosotros mismos

Todo es como una perpetua daga clavada más abajo de la garganta

Un solitario llora en su túnel del tiempo

Al que nadie puede ni debe ingresar

Allí, en su torre

Todo le duele porque todo le importa como si fuera el fin de la vida

Y prefiere ese placer doloroso

Prefiere las heridas a  la muerte

Pero sobre todo ama la poesía

Porque ese solitario es lo mismo que un poeta amarrado sus cabellos a la materia cósmica

En su viaje por los universos

Vio constelaciones con tu nombre

O creyó verlas

Y sólo vio el espejismo de su deseo

Que ha vuelto loco a tanto solitario

Tu nombre se escribió en mi mente

Como las estrellas escriben en el cosmos

El vio una constelación con tu nombre

O quizá sólo era el

El doble que los solitarios perciben

Por debajo de las escaleras

Quizá vio las letras de tu nombre en cada estrella fugaz

Y no pudo más que desear

Y el deseo re vivió

El sueño más fuerte

Cuando vio las  letras de tu nombre brillar como un gran poema en el universo

Entre la madera y las sillas

Sobre la cama

Ya eres real

El solitario creyó viajar por los universos

Sólo vio tus ojos una tarde cualquiera dentro de su túnel del tiempo.

 

 

Verónica Cabanillas Samaniego.

20/03/2018

 

 

 

 

Escrito por Verónica Cabanillas Samaniego.

Artista plástica, poeta y surrealista