Comparto con ustedes dos poemas que ando corrigiendo (y recitando) este último tiempo. Ojalá me ayuden a terminar de construirlos.

Entonces preparas la maleta como si fuera tu alimento

tendrás listo el corazón

habrás puesto en orden los elementos del caos.

Vas a partir,

vas a dejarlo todo

vas a elaborar mapas inéditos y brújulas de carne

eres libre como un puñal

tienes el mundo que te espera como una mujer amada

o como tu peor enemigo

pero no lo dudes

siempre es mejor ser esa fogata migratoria

esa música marina que ordena la Tierra

porque de agua somos y al agua volveremos

-respiramos agua

como respiramos problemas-

nuestra tierra es tan hermosa que duele

está pagado tributo, sangra,

sigue sangrando

como un cóndor en el altar

como una águila en la hoguera del sacrificio

y habla la obsidiana, la diorita

la roca late vegetalmente

todo se confunde con todo

los pájarosflores

los árbolesríos

América

describir su belleza o su dolor es inútil

porque hoy partes.

Hoy dejas la ciudad y cruzas por esta tierra.

Te vas

como un caballo desbocado entre floripondios y magnolias

encenderás tu maleta como una luciérnaga

y viajarás lejos de este sendero.

Intentaras todo esto

Redoblarás el paso y amaras tanto tanto

que tus despedidas serán reencuentros

y este poema solo un rastro de la poesía

que comenzarás a vivir

en el preciso instante, en el que convertido en verbo,

dejes de escribir este texto

y salgas con tu maleta hacia la gran avenida americana.

 

Luego,

el Sol descolgará sus largas manos

y abrirá el camino para el agua relapsa

despetarás allí con tu maleta y un lapicero.

Escribiras y partirás

ya no importa dónde

ni porqué.

Es tu destino.

 

 

&

La construcción de un libro de poesía es la fotosíntesis afásica e invisible

son las proas de barcos encontradas en el desierto

el recuerdo de una cama amanecida y los pies enredados

un número telefónico como un conjuro.

Un libro de poesía construido con viajes, conciertos y caricias climáticas

un libro como un vaso de agua que gira en lo oscuro

lo oscuro iluminando el caos de la ciudad, allá abajo

pasando el lenguaje.

Y las manos de mis ojos

lejos de procesiones de asfalto arrancado y metales bajo radiación

en la lectura de otros libros que viajan por la galaxia

cometas milenarios peregrinos de la luz

estrellas que buscan reflejarse en libros de poesía por escribir

predicciones del sueño

bajo el turquesa de los labios del día

en el sexo de la noche

esta construcción

este planeta sonoro que vuela en sus raíces

la enfermedad de un poema rengo y con descendencia criminal.

Escrito por John Martínez Gonzales

Balsa de instintos.