Silencio

A ella que no sabe de las palabras que hieren,

arremeten

y arden

debajo de la piel;

entre los espacios minúsculos de sus pecas,

en la esquinas blancas de su alma,

habita el deseo.

Entre árboles y

sueños verde musgo,

vi sus constelaciones,

infragantes,

fugaces;

le vi sonreír.

 

 

Foto por Adam Cybulski en Unsplash

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