Alezones, es un hombre alto, blanco, que siempre usa lentes de sol  y además es sumamente amable. Con dos libros en su haber, concedió esta entrevista, para así poder introducirnos y conocer un poco de lo que hay más allá de esos lentes, a través de estas palabras.

  • Sé que además de poeta también eres artista plástico. ¿Has encontrado poesía en las artes plásticas o viceversa?

En mi caso particular el hecho poético acuna toda mi producción como artista; no siempre la poesía está hecha de palabras y no siempre la poesía tiene que desembocar necesariamente en ellas, a lo que me refiero, es a que podemos encontrar poesía en los nidos de avispa de una casa rural y vivirla a través de ellos sin necesidad de llevarla al ámbito de la escritura o en el caso de un pintor como yo, a las imágenes recreadas sobre lienzo (y tampoco tiene que ver que se viva o no en el quehacer poético para experimentarla). Te diría que sí, desde mi perspectiva personal y me atrevería a decir que en general, la poesía es un eje que permite legitimar toda creación sin que dicha realización esté condicionada por los órdenes del habla.

  • Hay poetas que partieron de sus prácticas espirituales y encontraron a través del lenguaje una forma de expresar la fe. Otros por el contrario en el camino de la poesía formaron su espiritualidad. ¿De qué manera relacionas tus procesos introspectivos y espirituales, evidentemente presentes en tu obra, con la poesía?

 Para el poeta no se puede estipular una fórmula o método preciso de escritura sin que dicha escritura se empobrezca o se llegue a un mero subproducto articulado del lenguaje y no a algo que se pueda identificar realmente como poema. Sin embargo, de mi parte, siempre he buscado la manera de expresarme en un modo, que le permita al lector durante mis versos (aunque atravesando lo que en una primera impresión pueda pasar por yuxtaposición o desarticulaciones), un ejercicio que le devengue; al esforzarse tratando de ocupar las imágenes de mis textos, en una expansión mental que lo ayude a alcanzar un estado y le propicie gradualmente un aumento en su grado consciente. Es una poesía que tiene como propósito alentar en el hombre la verdad de la existencia de Dios y la necesidad de avocarnos a cambios profundos, que nos permitan ir despertando en contra de los dogmas, manipulaciones y controles sociales absurdos a los que siempre se ve relacionado el tema de la vida del espíritu.  

 

  •  En uno de tus textos hablas de que «la luz anticipa su sombra». A propósito de eso, tu poesía me parece luminosa. ¿Crees que además de esa luz poética también se reflejen ciertas sombras?

 Por supuesto que en esta poesía también “Hay un arte de anochecer” como una vez dijo Pepe Barroeta. Realmente pienso que el poeta como medio, no se ve dado a orientarse de manera estricta ni a una claridad celestial ni a una oscuridad abismal; por el contrario, debe estar abierto y ser capaz de encontrar el valor de la belleza en ambos polos o ser una mixtura coherente de ambas, como sucede en la naturaleza misma y en esto debe jugar más el papel de un testigo y no el de un juez; debe tener como divinidad la palabra misma y entender que el valor espiritual que yace sobre dicha gracia lo coloca en una postura más allá del bien y el mal.

 

  • Hay algunos poemas en Amalivaca que me llegan a golpear con violencia, hay otros los cuales me serenan como una caricia universal ¿Cómo trabajan la violencia y la calma en ti?

 Hay arrebatos y un sentido de aprovechar la violencia, la cual cabe destacar como uno de los flagelos más nocivos de la sociedad en ésta y todas las eras pasadas, pero ¿qué sucede cuando utilizamos la agresividad en que estamos sumidos queramos o no y la convertimos en un bien artístico con un sentido de denuncia? Yo diría que estamos convirtiendo la basura en ornamento y estaría empleando una carga bastante irónica como la que caracteriza a muchos de esos textos míos.

En la vida a veces somos violentos porque podemos o porque creemos que podemos y no lo sopesamos como debemos, dado que algo nos impide reconocernos a nosotros mismos en la plenitud del otro. Ahí es donde cobra sentido la burla de estos poemas y se satirizan víctimas y victimarios y es donde me atrevo a golpear por entero la sociedad; nunca con un sentido antisocial, sino con una violencia que ridiculizando la violencia real, persigue una reacción, una ventana y hasta una náusea para que nos veamos en ese sentido y nos preguntemos ¿qué estamos haciendo? ¿o es que no han venido legiones enteras de seres humanos maravillosos al mundo, dándonos ejemplo de cómo rechazarla y seguimos con lo mismo?

No tenemos ejércitos y cuerpos de seguridad armados sólo para que nos defiendan, sino para que ninguno de nosotros pueda defenderse. Ellos también y las plazas públicas amenazan con seguir llenándose de bustos de genocidas que cumplieron sus ambiciones personales. Debí o no contestar a esto con un largo etcétera, con qué finalidad si es lo mismo que se obtiene al abordar el tema, un largo etcétera con sonrisa de dominatriz. Fin, los otros textos son a los que me debo avocar más (llamados directos a la armonía) la gente quiere sentirse bien y no conviene que un libre pensador, les rompa su ilusión de ser otro bloque de sus pirámides de cobardía.     

 

  • ¿Cómo es tu proceso de escritura?

 Para mí la poesía no es ni siquiera un camino, la poesía es caminar. Intento mantener viva mi capacidad de asombro frente a las cosas del día a día y estar abierto a ellas desde los silencios que puedan justificarle un espacio a mis palabras. Ha sido muy variado como para poder definirlo en su totalidad; al principio escribía mucho en busca de una impresión lo suficientemente fuerte como para mantenerme interesado en lo que decía y desechaba lo que en ese entonces no me servía. Ahora guardo y reescribo sintiendo que lo guardado por inconcluso que esté es como tener una esencia ya escogida para la elaboración de un perfume y estoy a la expectativa de que se siga manteniendo cambiante, porque de otro modo sobrevendría una mera repetición de lo ya hecho. Quiero encontrar una forma propia de expresarme a través del lenguaje, pero sin que se estanque, sino que siga mutando hacía algo nuevo e incierto.

 

  • En una entrevista publicada en la revista POESIA Reynaldo Pérez Só hablaba de que el poeta debe tener la noción de lo que es verdadero y lo que es falso, para de esa manera luchar de forma consciente contra lo falso, y por ello comenta al final que la búsqueda de la poesía es una lucha. ¿Como poeta te sumerges en esa lucha de  reconocer lo verdadero y lo falso en el momento de escribir o incluso de revisar?

 “El poeta mentiroso dice que no se puede mentir en poesía. Es difícil entender a esta clase de poetas cuando se trata de procesos cognoscitivos.” Dicho por Aquilino un Heterónimo de Reynaldo usado en Fragmentos De Un Taller; libro por demás esclarecedor y una gran guía para cortar camino durante las búsquedas poéticas cuando se inician. Yo como poeta me lo he permitido todo, dado a que es mi temperamento, pero he podido constatar que a ese respecto lo que dice Perez Só da en el clavo. “La mayor parte de nuestros escritos es mentira, a veces inocente, perdonable, producto de la confusión. Sin embargo, la mentira inocente como la exprofeso en poesía arden con la misma fuerza cuando se trata de quemar para dar calor con nuestro derrumbe, que, por otra parte, en nosotros nada sustenta.”

En parte son el temperamento y la subjetividad los que actúan, mentimos porque nuestros sentidos y nuestra mente mienten, queramos o no, claro, no completamente pero si hay algo subjetivo en todo esto, como cuando queremos hacer ver de una forma algo porque así lo sentimos. Un poema completamente mentira no sirve, una verdad sin valor poético tampoco, tiene que haber en esa verdad una carga vivencial fuerte. Para mí, a veces la verdad es una mentira concordada y en mi caso soy lo más sincero que puedo. Digamos que estoy tocado por el sueño e irremediablemente dependo de soñar para mantenerme despierto.

 

  • ¿Cuáles  poetas venezolanos crees que han sido una influencia para ti?

César Seco, Elí Galindo, Reynaldo Perez Só, Victor Manuel Pinto, Teófilo Tortolero, Luis Alberto Angulo, Arnaldo Jimenez, Alejandro Oliveros, Adhely Rivero, Carlos Osorio, Ludovico Silva, Ana Enriqueta Terán, Enrique Mujica, Juan Sánchez Pelaéz, Carlos Ochoa, Vielsi Arias Peraza, Juan Calzadilla, Pepe Barroeta, Eustoquio Silva, Sergio Quitral, José Antonio Ramos Sucre, Patricia Guzmán, J.M. Villarroel París, Ramón Palomares y Luis Alberto Crespo.

  • ¿Trabajas en algún libro actualmente?

 Actualmente, vía el Sistema Regional De Imprentas De La Fundación Editorial El Perro y La Rana en Carabobo, estamos preparando un tríptico de 10 poemas bajo el titulo I.N.R.I. con Pascual Castellucci, gracias a una entrega especial que se habilitó por medio de la serie El Caracol De Espuma (Cuaderno Hipertextual) que dirige Miguel Antonio Guevara y con la colaboración también de Isaac Morales Fernández. Todos han trabajado fuertemente para lograr mantener el vuelo de nuestra poesía, creando alternativas capaces de no dejar decaer el diálogo literario en el país en medio de este pequeño y esperemos que transitorio bache de costos en que se vislumbra la Industria Editorial Venezolana.

 

SINSEMILLA

 otro día

en que nuestra huella en los barriales

se ha vuelto un improvisado baño para los pájaros

la mirada asustada de aquel insecto

sobre la corteza de los palos de guayaba

gana un escondrijo con sus gritos

y yo que quiero hacerme humo

para hacerla reír en su agujero

sólo alcanzo a brindar una bocanada

encima del nido de algún arácnido

y me faltó una exclamación

para azular la candela antes de dártela

 

yerba te tomo

no estás con lo dicho al fondo de mí

 

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Leonardo Alezones Lau (Venezuela, 1983). Poeta y artista plástico. Estudió en la Escuela de Artes Plásticas Arturo Michelena (2002-2005). Ha publicado los poemarios Arcada (colección “Cada día un libro”, El perro y la rana, 2007; ganador en el Certamen Mayor de las Letras y las Artes del Consejo Nacional de la Cultura, Conac) y Amalivaca (Grupo Editorial Negro sobre Blanco, 2012). Poemas suyos han sido publicados en revistas como Poesía (Universidad de Carabobo, UC), Pez de Plata y Punto en Línea (Universidad Nacional Autónoma de México, Unam).

Escrito por Virginia Moreno Goitia

Poeta y docente. Licenciada en Educación, mención Lengua y Literatura, por la Universidad de Carabobo. Ha participado en diversos talleres de escritura y creación poética en el Departamento de Literatura de la Universidad de Carabobo. Textos suyos han sido publicados en diferentes revistas digitales como Digopalabra, POESIA y La Caída. Participó en el I Encuentro de Poetas Jóvenes de Venezuela, de cuya antología forma parte. Autora del libro Retorno (NSB, 2016).