A veces, sólo a veces,
no distingo la corriente del río
de aquella otra subiendo
casi, llegando a casa
no es un extrañamiento
es lo opuesto
no es bañarse en el agua
es andar en ella
no es desposeerse
es sumarse
adentrarse sabiendo mojarse
sin ser ese el propósito
ni vigilia,
si el irupé yace sobre la superficie
¿por qué yo no he de reinventarme desde el fondo?
distinguir el curso del río
ya no tendrá sentido
nadar a contracorriente
es sin duda, un desperdicio.

Escrito por Kohay Ornelas Patlan

Kohay Ornelas Patlan (Tijuana, 1990). Actualmente estudia la maestría en Literatura Argentina en Rosario, Santa Fe. Correo: kohay.or@gmail.com