La fecunda  canción de la noche,

invita a este cuerpo

a un terreno de plumas infinito.

 

Ahí,

yace la piel en su entereza,

descubro su largo y su ancho:

tengo montañas, ríos,

y ninguna frontera, en este mi espacio.

Me descubro, me siento

y muero arrullada por mis dedos

que me exploran ávidos.

 

¿Qué queda de mí?

Las cenizas de hoy

que, mañana,

con vuelo de fénix,

renacerán

para abrazar otro día

en que soy mujer

mujer y vida,

sol después de la luna.

Escrito por Mónica Alvarado Barzuna

Mónica Alvarado Barzuna. Nací en San José, Costa Rica en 1998. Curso el Bachillerato en Danza de la Universidad Nacional de Costa Rica. Publicaciones: Antología de poesía joven costarricense, Casa de Poesía, 2016. "...Palabras del poema no las decimos nunca, el poema nos dice" - Palabras en forma de tolvanera, Octavio Paz.