Juan dobló la esquina y se fue, se fue caminando.

Y caminando huyó de la luz roja del semáforo, y huyó de los reproches del domingo pasado.

Y el domingo pasado se sirvió puchero en casa de los Antúnez, y Juan estuvo ahí, al igual que toda su parentela directa.

Juan caminó lejos de las preguntas, el Dónde estuviste, Qué hiciste y Con quién.

Juan dobló la esquina caminando y al terminar la curva, en plena luz roja, se encontró con todos sus miedos.

Y ahora sus miedos eran independientes y tenían cuerpo propio.

Ya no eran los miedos encarnados en la barba de papá, o los labios compungidos de mamá.

Ahora eran un espejo, un oráculo y un mañana: él mismo leyendo los símbolos ocultos de sus manos y los azares de sus cartas.

Juan leía el futuro, pero no lo podía interpretar.

Juan solo tenía miedo y una barba de papá y unos labios compungidos de mamá.

Cerró los ojos y caminó como un ciego, y en su ceguera, un alma buena le ayudó a cruzar la calle.

Juan cruzó la calle y dejó atrás sus temores. Dejó atrás sus victorias, sus trofeos mediocres y sus fotos familiares.

Y la familia se decepcionó mucho y maldijo a Juan.

Dijeron que era un caso perdido, que no había vuelta atrás, pero Juan no quería volver atrás, pues al otro lado de la calle, el universo era grande y fecundo.

Y fecundo fue el futuro de Juan que, encontrado en su confusión, tomó tierra y agua, y plantó en ellas, su alma para que echara raíces por muchas generaciones más.

Se acabó el árbol genealógico, se dijo, pues aquí yo planto mi legado, mi herencia y mi patria.

Cuán convencido sonaba.

Qué poco habría de durarle.

Escrito por Isabel Suárez Maldonado

Isabel Suárez Maldonado (1994) nació en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. Actualmente estudia Comunicación Audiovisual en Diakonía, de la Universidad Católica Boliviana, y trabaja como fotógrafa y audiovisualista en su propia empresa publicitaria, Mothership Multimedia. Su pasión por la lectura nació con El Principito y sus primeros cuentos fueron escritos sobre el pupitre del colegio, a sus 15 años. Desde entonces se ha dedicado a expresar en letras todo cuanto ha podido. El 3 de febrero de 2012, cumpliendo 18 años, fundó el blog Caja de Zapatos, destinado a contener todos sus escritos, los que merecen ver la luz y los que no tanto. En abril del 2016 ganó el Concurso No Municipal de Literatura 2015, organizado por Alexis Argüello, quien fundó su editorial Sobras Selectas con la primera obra de esta autora. Caja de Zapatos es el título del primer libro de cuentos publicado por Isabel Suárez. Su obra completa se encuentra en https://pitilumpi.blogspot.com/