por medio de unos amigos recibí una acreditación para formar parte de un festival de cine que se realizaba a lo largo del país. se nos dio estadía durante una semana en la que nos quedaríamos en un hostal y saldríamos a ver las películas del festival y realizaríamos de igual forma otras actividades del evento, ocasionalmente. había películas distintas que se reproducían simultáneamente y las elecciones del grupo fueron independiente a las opiniones de los otros, por lo que cada persona dentro de mi grupo de amigos tenía un horario diferente para asistir a las reproducciones. un día tuve todas mis presentaciones durante la tarde: un conductor de autobús y poeta que vive una vida monótona, un joven negro del barrio sin una imagen paterna. salí de las funciones justo antes del atardecer, por lo que me dejaron la noche completamente libre. caminé de vuelta al hostal en el que nos estábamos quedando para contemplar un poco más del alrededor en el me encontraba. el hostal no era tan buen lugar para quedarse solo, había unos cuantos libros, un piano desafinado y con muchas teclas rotas, unas cuantas hamacas y pinturas de montañas que colgaban de la pared. no tenía sueño por lo que luego de una ducha, tomé mi billetera, mi reloj y nada más al dejar la puerta del local. la noche ya no era joven, pero su final se encontraba distante. tres cuadras al sur, se encuentra una de las calles más transitadas de la ciudad, pero ya no había muchas almas recorriéndola como en la tarde. las marcas sobre la superficie del concreto no son tan distintas a la de otros lugares que he visitado. las luces que colgaban de los faroles mantenían el lugar sumergido en la oscuridad. veo a un grupo de turistas, gente dentro de autos lujosos transitar la avenida, unos cuantos perros caminando en manada y un parque en el cual recuerdo haber llorado hace unos meses. me senté sobre una de las bancas que daban a la cancha de baloncesto que se encontraba deshabitada. no dije nada, no pensé en nada… solo escuchaba los sonidos de la noche en la ciudad. sentí una sombra caminar tras de mí y luego vi cómo se sentó a mi lado: “yo también llegué a sentir tus miedos, hijo.” memo vestía la misma ropa que le vi utilizar en nuestros encuentros anteriores con la única diferencia de que ya no tenía las manchas de mugre y sangre sobre él. por alguna razón no me sorprendió encontrarlo en aquel lugar a aquella hora. “tal vez eres un tonto, ¿sabes? al intentar vivir en base a la forma en la que otros viven… digo, mira a tu alrededor. ¿cuántos edificios ves? ¿qué crees que ven ellos desde sus edificios? ¡otros edificios! hubo una época en la que yo también vivía entre las ciudades, dentro una de aquellas torres y llevaba vagabundos a cenar como si yo les debiera algo a ellos. hablábamos de filosofía y religión e incluso hasta de política cuando era necesario. pero la gente siempre te olvida, muchacho. la gente ya no es gente, pero eso ya tú lo sabes, ¿no? ¿y quién arregla eso? si los dos somos cobardes y los demás que parecen entender lo que sucede no hacen nada. toda la vida ha sido lo mismo… es como si fuese un ciclo… e incluso, el otro lado del ciclo es un ciclo. ahora, a esta edad, prefiero vivir afuera, prefiero hasta perder mi orgullo viendo de qué me alimento antes de quedar loco como los otros vagabundos por la calle. yo pude tener un segundo hijo para que terminara de hacer lo que el primero no hizo. pude vivir con ambos en uno de estos edificios con piscina y champaña y todo eso. pero prefiero ir a la cárcel, la comida es gratis y tienes un techo con una cama para dormir. prefiero el infierno incluso… y créeme que sí sé cómo es el infierno. a veces siento que esta no es mi vida, muchacho… sino los recuerdo de alguien que vivió hace mucho tiempo, ¿me explico? por eso te entiendo y sé lo que es vivir la vida que idealizas de otras personas. a veces ni ellos mismos se entienden. y es peor con los demás. yo no tengo porqué amanecer y ver un reflejo de lo que aparento ser o no por la ventana… yo soy libre y puedo amanecer en cualquier lugar de la tierra sin atadura alguna. porque cuando te quedas quieto, el mundo continua girando y la gente continua girando y las hojas continúan cayendo y… el ciclo adentro del ciclo… el nirvana dentro del nirvana… el fénix dentro de las cenizas… el pensamiento que se sueña dentro del pensamiento… la rosa dentro de la orquesta… el momento que se repite ahora en tu vida… mi presencia en ti y el espíritu en mi… el sol que nos consume y el vapor que inhalamos al llorar por los demás en la oscuridad… tal vez si somos más grandes e importantes en otro lugar o dimensión, porque en esta mi cuerpo ya se está cansando de moverse. he llorado mucho por ellos. he llorado por el amor que perdí. lo material no importa tanto… el amor sí. ¿qué es peor que sentirse solo? tú debes de saberlo, que estabas aquí sentado mirando al vacío. lo único peor que estar solo, es estar solo y saber que nadie te ama. y amor no implica noviazgo, boda y compromiso. hasta un perro es compañía. el amor lo es todo muchacho. el ser humano no fue hecho para pensar, sino para sentir… más que lo físico. ¿qué puede ofrecer realmente una persona? trae a la mejor persona que conozcas y ponla frente a ti y hazle esa pregunta. ¿qué puede ofrecer? nada… no somos nada y nada podemos ofrecer, únicamente amor. y eso ahora queda en tus manos. creo que esta es la despedida apropiada para nosotros amigo mío.” memo se puso de pie y empezó a caminar hacia la oscuridad como acostumbraba a hacerlo. esta vez lo detuve y lo invité a comer a una cafetería veinticuatro horas cerca del parque en el que nos encontrábamos. él sonrió. al terminar de comer junto a memo, nos despedimos con un estrechón de manos por primera vez y regresé al hostal, en donde ya se encontraban unos cuantos de mis amigos. compré una botella de vino y me acosté sobre una hamaca a ver como transcurrían unos cuantos minutos de la noche.

Escrito por Joab Huc.

Joab Huc nació en el año 1997 en la provincia de Colón, Panamá. A sus 17 años fue reclutado por Luis Wong Vega para formar parte del Grupo de Poesía Contemporánea Colonense. Con quien entonces publicó su primer poemario “nirvana, NEGADO.” dentro de la publicación colectiva Novísimos: Nuevas Voces Poéticas Colonenses. Ha participado en múltiples festivales y recitales a lo largo de Panamá. Festival Internacional de Poesía Penonomé en Abril 2016, Festival Internacional de Poesía Ars Amandi 2016, Festival San Francisco de la Montaña 2017, solo para mencionar algunos. Además de poeta, es cantautor, cuentista, ensayista y recientemente ha incursionado en el campo de lo audiovisual.